Gastón Aguirre, el motochorro que ganó notoriedad por haber sido filmado mientras asaltaba a un turista canadiense en el barrio porteño de La Boca, recuperó este martes la libertad por decisión de la Justicia.
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La decisión fue tomada por la Cámara del Crimen al entender que siempre estuvo a derecho en el expediente, que no hay riesgo de fuga y que la condena anterior que registra ya está cumplida.
El hombre, además, estaba procesado en una causa por tenencia de drogas, pero los camaristas Gustavo Bruzzone, María Laura Garrigós de Rébori y Mirta López González consideraron que la pena de dos meses de prisión impuesta ya había sido cumplida.
En diálogo con radio Vorterix, Bruzzone justificó la decisión de los magistrados al considerar que "una persona sometida a proceso no tiene que estar necesariamente detenida". "¿Qué hacemos con la gente que comete un hurto? ¿Los matamos", agregó el juez.
Sobre la resolución de la Cámara del Crimen, Bruzzone señaló que "no hay que pegar un tiro para saber si el arma funciona o no, es que no se pudo determinar. Sancionamos el arma de juguete o de utilitaria. No se la encontró el arma".
Sin embargo, acerca de la situación de Aguirre, el juez expresó que "tiene que ser condenado, pero es otra discusión". Bruzzone aclaró que "Aguirre transite el proceso en libertad no quiere decir que no sea juzgado, tiene el derecho de ser condenado inocente hasta que se lo condene".
A principios de noviembre pasado, Aguirre había sido beneficiado por el dictado de una "falta de mérito" tras ser detenido por amenazas y atentar contra la autoridad, delitos de los que fue acusado por la Policía Metropolitana, luego de unos disturbios ocurridos en el barrio de La Boca por el crimen de un adolescente.
El hecho por el cual Aguirre ganó fama se produjo 13 de agosto pasado cuando el turista canadiense Alexander Hennessy, paseaba en bicicleta por el barrio de La Boca. Fue en ese momento que el delincuente lo interceptó a bordo de una moto y blandiendo un revólver para exigirle la entrega de la mochila que llevaba.
El turista, que grabó las alternativas del hecho con una cámara que tenía emplazada en su casco de ciclista, se resistió al robo, escapó y junto con otro grupo de viajeros abordó a un policía para denunciar el episodio.
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