Norberto Ustrell, marido de María Cristina Deambrosi -herida durante el atentado terrorista en Barcelona- contó los problemas que están teniendo para retornar a Buenos Aires y la poca ayuda que recibieron por parte del Gobierno argentino. "Me dijeron que había que esperar a que mi mujer pudiera viajar sentada en el avión, pero para ella habría que esperar seis semanas", remarcó.
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"El Consulado (argentino en Barcelona) me dijo que me quedara tranquilo porque se iba a encargar del traslado de mi mujer. Me tuvieron cinco días hasta que el cónsul Alejandro Alonso (Sainz) me dijo que era imposible", relató el marido de la víctima en declaraciones al programa "Mañana Sylvestre", que se emite por Radio 10.
Según el hombre, el diplomático le dijo que le parecía "mucho" disponer de un "avión sanitario" para el caso de María Cristina Deambrosi, de 67 años, que sufrió una rotura de pelvis durante el atropello masivo en La Rambla de Barcelona.
"No se podía poner una camilla en Clase Económica de Aerolíneas Argentinas", explicó Ustrell en base a la información que le dio el cónsul. En ese marco, agregó que esa fue la razón por la cual siguen varados en España y sin respuestas concretas.
"El Gobierno vino a ofrecerse, nosotros no pedimos nada, pero les dije que no quiero hablar más con ellos", indicó. Asimismo, sostuvo que su esposa se había reanimado cuando fue el cónsul pero que luego se deprimió. "Me dijeron que había que esperar a que mi mujer pudiera viajar sentada en el avión por lo cual recurrió a un seguro para que le solucionen el problema", cerró el hombre.
En tanto desde fuentes de Cancillería explicaron otra versión de los hechos. Coinciden en que se les ofreció ayuda y alternativas para el retorno de la paciente a Buenos Aires ya que el sistema "Stretch in cabin" (una camilla en la cabina) no funciona en Aerolíneas Argentinas desde 1999.
Según fuentes del palacio San Martín se les ofrecieron dos opciones: la primera regresar en el vuelo Barcelona-Buenos Aires en business-class con inclinación del asiento a 170º, que en definitiva no da una postura 100% horizontal.
La segunda era regresar en un vuelo "desde Madrid junto a su marido y una enfermera, todos en clase ejecutiva con inclinación del asiento a 180° (cama total)", explicaron. Además aclararon que para el traslado Barcelona-Madrid, se les propuso un vuelo en avión privado que pudiera transportar a la paciente en camilla hasta el Aeropuerto internacional de Barajas.
"Dicho ofrecimiento fue rechazado por los familiares de la paciente y Norberto Ustrell manifestó que no era la solución por el deseada", cerraron las mismas fuentes.
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