Otra vez la violencia se
hizo presente en un
desalojo ordenado por la
Justicia. Esta vez fue en
dos predios: uno del
CEAMSE y otro de propiedad
de la Municipalidad de
San Martín, precisamente
en la localidad de José
León Suárez. Los habitantes
de casas precarias
resistieron la orden y
enfrentaron al cuerpo
policial. El saldo arrojó 7
heridos y 4 detenidos.
Durante el día de ayer se produjo un duro enfrentamiento en un desalojo, esta vez en la provincia de Buenos Aires, en dos predios donde 400 policías expulsaron a las familias instaladas en el lugar. Como consecuencia de los incidentes al menos siete personas resultaron heridas y otras cuatro fueron detenidas.
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En total, unas 300 familias habían levantado hace alrededor de un mes un precario asentamiento en ambos lugares (uno perteneciente al CEAMSE y otro a la Municipalidad de San Martín), en los que ya estaban realizadas las divisiones de terrenos. Cuando los efectivos de la Policía Bonaerense se hicieron presentes en el lugar, algunos de los habitantes que estaban instalados rápidamente decidieron abandonar el predio, pero otro sector de las familias decidió resistir y tratar de rechazar a los policías, acción que finalmente resultó infructuosa.
Para llevar adelante el desalojo, los efectivos policiales dispararon balas de goma dentro del predio, luego de que algunos de los ocupantes intentaran rechazarlos a piedrazos y los atacaran con elementos contundentes, como hierros, palos, piedras y hasta pedazos de chapas. Esta medida se realizó luego de la orden que firmó la jueza de garantías número 4 de San Martín, Solange Cambet.
El enfrentamiento, que terminó con la detención de cuatro personas, se inició durante la mañana de ayer en el cruce del Camino del Buen Ayre y la Ruta 8, en José León Suárez. Tras los incidentes, los ocupantes exigieron que las autoridades realicen alguna propuesta alternativa para su relocalización, que hasta la noche de ayer no había llegado.
En tanto, durante los hechos, siete de los ocupantes de los terrenos recibieron golpes y heridas de bala de goma, por lo que fueron llevados para su asistencia al hospital Bocalandro. Según indicaron los desalojados y un abogado que aseguró representarlos, nunca se presentó una orden de desalojo (a pesar de que sí existía y fue mostrada la orden firmada por la jueza Cambet) para llevar a cabo la acción. «Ya se había hablado de acatar cualquier decisión, pero no de esta manera, con gases y balas de goma. Así era previsible que iba a haber resistencia», explicó.
Una vez que todo el operativo de desalojo concluyó, efectivos policiales quedaron en el lugar montando guardia para evitar posibles intentos en los que los desalojados traten de retomar los terrenos en horas de la noche.
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