Una mujer que estaba cumpliendo arresto domiciliario, a pesar de que el Servicio Penitenciario Bonaerense la había calificado como una presa de «alta peligrosidad», fue detenida acusada de ser la presunta cabecilla de una banda que mató a un policía, en un hecho ocurrido el mes pasado. Según trascendió se trata de una detenida llamada Silvia Gómez, a quien un tribunal oral de Morón le había concedido el beneficio del arresto domiciliario.
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