La Justicia de Posadas comenzó a investigar como doble homicidio la muerte de dos gendarmes que hace cuatro años y medio fueron hallados en las aguas del río Paraná, en Misiones, oportunidad en la que se creyó que habían fallecido ahogados cuando perseguían a contrabandistas.
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Fuentes judiciales informaron ayer que el juez Federal de Posadas, José Luis Casals, cambió la carátula del expediente y comenzó a trabajar en la pista del doble homicidio.
La decisión judicial se produjo luego de apelaciones presentadas por la fiscalía y las querellas a la decisión del primer magistrado, Ramón Chávez, de investigar el caso como un accidente en el que ambos efectivos se ahogaron.
En un nuevo análisis de la autopsia practicada a los cuerpos, el juez Casals advirtió que las víctimas no presentaban agua en los pulmones, es decir que no se habían ahogado.
Los gendarmes Carlos Antúnez y Diego Aranda fueron hallados muertos la noche del 18 de setiembre de 2001 en las aguas del río Paraná, en inmediaciones del puente internacional San Roque González de Santa Cruz.
La causa estaba archivada debido a que el magistrado Chávez determinó que no existía delito y que los uniformados murieron ahogados cuando perseguían a unos contrabandistas, que aún se desconocen las identidadespara llegar a esclarecer con más exactitudla causa.
Tanto la fiscalía como la querella apelaron esta decisión y la Cámara Federal de Apelaciones revocó en su totalidad el fallo ordenando una nueva investigación.
Las fuentes consultadas adelantaron que en el marco de la actual pesquisa en los próximos días podría llevarse a cabo una segunda reconstrucción de los hechos.