Una empresa de transporte de pasajeros, su aseguradora y el chofer fueron condenados a indemnizar a los padres de un joven que falleció por la herida recibida en un colectivo cuando intentó resistir un robo, según confirmaron ayer fuentes judiciales.
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La sentencia la dictó la Cámara en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora, que responsabilizó a la empresa "DOTA S.A.", a la compañía de seguros y al chofer de colectivo a pagar $206.000 más intereses y los costos del juicio.
El hecho que originó la demanda se registró en el año 2001 cuando Daniel Horacio Ramírez, un estudiante de ciencias de la seguridad de 27 años que viajaba en una unidad de la línea 28 por el conurbano bonaerense fue asesinado por un delincuente.
El hecho se dio mientras un supuesto pasajero se sentó al lado de Ramírez y le apuntó con un arma de fuego, a la vez que le decía que le entregara su dinero y todos los objetos de valor. Esto generó un forcejeo entre el agresor y la víctima y la reacción del colectivero, quien se aprontó a abrir las puertas de ese vehículo.
La desesperación de la gente por abandonar el colectivo provocó la caída de Ramírez, circunstancias en la que el delincuente le disparó en la cabeza, provocándole la muerte.
La Sala I de la Cámara recordó que el transportador es responsable por los daños que sufren los pasajeros durante el viaje. El tribunal sostuvo que el chofer "al abrir las puertas, en especial la trasera, contribuyó a la pérdida de equilibrio de la víctima que finalmente cae, circunstancia que es aprovechada por el agresor para dispararle un mortal impacto de bala".
Los camaristas Rodolfo Miguel Tabernero y Carlos Ricardo Igoldi agregaron que si bien no se puede exigir al conductor de un medio público de pasajeros que arremeta contra alguien que está armado y quiere desapoderar al pasaje de sus pertenencias, en este caso concreto hubo "imprudencia o impericia".
El tribunal consideró que "la actitud de quien delinque no siempre espera la pasividad de sus víctimas para no dañar, muy por el contrario las páginas policiales de nuestros días no muestran los lamentables desenlaces a los que son sometidos víctimas inocentes".
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