20 de octubre 2009 - 12:42

River deberá pagar más de $ 34 mil a joven herido en recital de los Rolling Stones

Uno de los detenidos durante los incidentes en River del 2006.
Uno de los detenidos durante los incidentes en River del 2006.
El Club River Plate deberá indemnizar con $ 33.800 más intereses a un joven que sufrió una fractura en un tobillo por un tumulto registrado en un recital que ofrecieron los Rolling Stones en el estadio Monumental, en febrero de 2006.

La determinación fue adoptada por la Sala E de la Cámara Civil, que confirmó un fallo de primera instancia que había condenado a River, así como también a la compañía aseguradora del recital que brindó la banda de rock.

Los camaristas Juan Carlos Dupuis, Fernando Racimo y Mario Calatayud fallaron a favor de Angel Roberto Orellana, quien el 21 de febrero de 2006 asistió junto con un grupo de amigos al estadio Monumental, donde los Rolling Stones daban un recital.

Pero previo a comenzar el recital, "hubo una corrida masiva de personas que ingresaron abruptamente a las plateas donde se encontraba, siendo empujado, perdiendo el equilibrio y cayendo pesadamente al suelo", describe el fallo.

Orellana fue trasladado al Hospital Rivadavia donde se constató que tenía fractura de tobillo.

"Las lesiones sufridas por el actor debieron provenir de fallas en las instalaciones, derrumbes, sofocaciones, avalanchas, riñas en que estuvieran involucrados un espectador y los grupos musicales actuantes, insuficiencia de capacidad en los lugares destinados al público asistente, ni, en fin, de ningún otro motivo que tuviera vinculación con el espectáculo", según los jueces.

Además, evaluaron el contrato de alquiler que firmó River Plate, que "concede a la organizadora el uso transitorio del estadio para el evento musical estipulándose un conjunto de obligaciones asumidas por ésta para el efectivo cumplimiento de las disposiciones municipales relacionadas con la protección de la integridad de los concurrentes".

"Se asumen allí también obligaciones por parte de la organizadora para la contratación de pólizas por responsabilidad civil respecto de los espectadores y para el cuidado de las instalaciones del estadio", recordaron los jueces.

"El contrato de uso transitorio refleja la profunda interrelación entre las actividades organizativas y la actividad que le cabe al mencionado club para evitar la ocurrencia de hechos desafortunados a raíz de la asistencia masiva de espectadores", concluyeron.

De esta manera, señalaron que "no se trata de un simple contrato de locación de cosas sino de un contrato atípico según el cual ambas partes coadyuvan mediante diversas medidas y con intervención de la autoridad pública para el adecuado cumplimiento del evento musical".

"En lugares de gran afluencia de público la presencia de violentos o inadaptados es previsible, por lo que el organizador debe ordenar las medidas de seguridad adecuadas para evitar daños a terceros", añadieron.

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