8 de febrero 2011 - 22:43

Secuestro exprés en Villa Adelina: liberan a joven tras negociar su propio rescate

Una estudiante de 22 años fue secuestrada en la localidad bonaerense de Villa Adelina por delincuentes que la llevaron cautiva en su propio auto a la villa Santa Rita, de San Isidro, y fue liberada por la Policía tras una persecución y tiroteo, luego de que su padre pagara una rescate.

Fuentes policiales informaron que la víctima, Tania Trotta, se encontraba esta mañana sana y salva, que se pudieron recuperar los $ 10 mil pagados como rescate y que fueron detenidos por el hecho dos jóvenes con antecedentes penales.

"Estoy bien, estuve bien en todo momento, estoy perfecta. Gracias a la Policía, quiero dejar en alto a la Policía de San Isidro", dijo Tania a la prensa, en la puerta de su casa de Villa Adelina. "No me agredieron", agregó y señaló que el hecho "fue al voleo".

La clave de la actuación policial fueron dos policías de un patrullero de la comisaría de Boulogne que intervinieron cuando les llamó la atención ver el auto BMW del padre de la víctima parado en la entrada de la villa con las balizas encendidas.

Todo comenzó a las 3 cuando Tania salía de la casa de una amiga, situada en la calle Washington 3700, de Carapachay, partido de Vicente López. "Cuando salía, vinieron corriendo dos y la metieron en el auto de ella y se la llevaron", relató a la prensa el padre de Tania, Salvador Trotta, en la puerta de la comisaría de Boulogne.

Un jefe policial explicó que, de acuerdo al relato de la chica, dos delincuentes la abordaron y la obligaron a ascender a la parte trasera de Volkswagen Gol Trend blanco, patente IYP 405.

El auto fue luego abordado por un tercer cómplice y, en el interior, los secuestrados obligaron a Tania a permanecer con la cabeza agachada, la interrogaron, le pidieron datos de su casa y su familia y con su celular llamaron a su padre para pedir dinero.

"La negociación fue directamente con mi marido", dijo a la prensa Magalí, la madre de la víctima, mientras que el padre contó que los delincuentes "querían plata" y no le permitieron cortar la comunicación telefónica, por lo que no pudo llamar a la policía.

Tras la negociación, se acordó un pago de $ 5 mil y u$s 1.000 que, según contó la madre, los captores pidieron que pusieran "en una bolsa blanca".

"Le dieron una dirección para que vaya, agarró el auto, me dijo `quedate en casa` y se fue para allá", recordó la madre.

Trotta, un comerciante italiano de 61 años, llevó el dinero hasta el lugar indicado, la esquina de Plumerillo y Yerbal, de la villa Santa Rita, de Boulogne y luego, por indicación de los delincuentes, se quedó esperando la liberación de su hija circulando por la zona, con las balizas encendidas.

Al ver el BMW de Trotta en las inmediaciones de la villa, los efectivos de la comisaría de Boulogne que patrullaban la zona sospecharon y lo interceptaron en el cruce de Thames y Yerbal.

"Me siguieron a mí, el sospechoso era yo. Y ahí les dije que acababa de pagar el rescate. Fue por el olfato que tuvieron, les llamó la atención un auto enfrente de una villa, con las balizas prendidas como me pedían los secuestradores", señaló Trotta.

Los policías dieron entonces el alerta y se dirigieron al lugar donde Trotta les indicó que había dejado el dinero. Al llegar a esa esquina, los policías visualizaron el Gol en el que los captores llevaban a la víctima y dieron la voz de alto. Al ver el móvil, los secuestradores quisieron escapar y, en una maniobra evasiva marcha atrás, chocaron contra un volquete y tuvieron que abandonar el auto con la víctima en su interior

Los captores bajaron del auto y comenzaron a disparar contra los policías con armas de puño, mientras que los efectivos respondieron pero con escopetazos de postas de goma, para preservar la integridad de la joven secuestrada.

En la huída, los delincuentes arrojaron la bolsa con el dinero del rescate, que fue recuperado, y tras una persecución dos de ellos fueron detenidos ilesos cuando intentaban refugiarse en una casa de la zona.

Tania fue rescatada sana y salva y su madre contó que "en ningún momento fue maltratada o golpeada". Magalí relató a la prensa que pese a que su hija estuvo muy nerviosa, "es una chica muy madura y trató de estar tranquila en el momento en el que estuvo con los delincuentes". Ambos padres destacaron la actuación de la Policía y agradecieron por el trato y la contención que recibió su hija.

Los detenidos son dos hombres de 27 y 29 años con antecedentes penales y en su poder la Policía secuestró una pistola calibre 40.

Ambos quedaron detenidos acusados de los delitos de secuestro extorsivo, atentado y resistencia a la autoridad y abuso de armas a disposición de la fiscal federal de San Isidro Rita Molina, quien planeaba indagarlos este mediodía.

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