Las demoras en los vuelos en el aeropuerto de Ezeiza y en Aeroparque continúan y el pedido que hizo el presidente Néstor Kirchner para que se alquilen dos radares comenzó a tener trámite reglamentario. Sin embargo, el conflicto no sólo sigue sino que ya da la sensación de que va en aumento, en medio de una interna generalizada donde no se vislumbra con claridad el motivo real de la disputa.
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Por un lado, los controladores aéreos ayer denunciaron que «hay presiones» provenientes de la Fuerza Aérea para que se acelere el tráfico en el aeropuerto de Ezeiza y en Aeroparque para terminar con las demoras que se generan desde la avería del radar a principios de marzo. Aseguran que a pesar de las supuestas «presiones» los controladores -subiendo la apuesta-se negaron a aumentar la velocidad del tráfico porque se pondría en riesgo «la vida de miles de personas». Sin embargo, trascendió que quieren un aumento a los 1.800 pesos que perciben.
Al mismo tiempo se hizo escuchar la voz del gobierno a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien dijo que «el sistema está funcionando, los radares están funcionando todos. Los vuelos no están siendo demorados por el problema de la radarización, sino por problemas de programación».
Coincidiendo con el gobierno, la Fuerza Aérea insistió en señalar que el radar está funcionando normalmente, y que las demoras que se producen se deben a la decisión de los controladores de operar el sistema manualmente, según lo expresó el vocero de la fuerza, comodoro Alejandro Argañaraz. En tanto, en el Boletín Oficial de ayer salió publicado el Decreto 239 por el cual se le quita a la Fuerza Aérea el control del tráfico aéreo, y se lo transfiere a la Administración Nacional de Aviación Civil, un ente que se creará dentro del ámbito del Ministerio de Planificación.
Para concretar este traspaso, se creará una Unidad Ejecutora de Transferencia, cuyas funciones serán la revisión integral de la legislación vigente en materia de aviación civil y la elaboración de la estructura de la ANAC, contemplando los recursos humanos y presupuestarios necesarios, entre otras tareas.
«Se usa la combinación de ambas (radar y operación manual), y como reaseguro el contacto radial. Hay demoras en los momentos de mayor tránsito, en los horarios pico. Es una decisión que asumen los controladores», expresó Argañaraz.
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