3 de febrero 2009 - 21:34
Trasladan a Eluana a una clínica donde será desconectada
-
La pareja del padre de Agostina Páez dio su versión del escándalo y buscó desligar a la abogada
-
Red de Hospitales propios de PAMI: cómo sacar turnos
El padre de Eluana Englaro muestra una foto de su hija.
La mujer, de 37 años, se encuentra en coma irreversible desde el 18 de enero de 1992 tras un accidente de tráfico que la sumió en un estado de inconsciencia del que nunca salió.
"No sufrirá", advirtió el neurólogo Carlo Albereto Defanti, que forma parte de los 15 médicos y enfermeras a cargo del caso. El equipo médico estima que morirá en un plazo de 15 a 20 días.
El médico a cargo de la suspensión de la alimentación y la hidratación, el anestesista Amato de Monte, admitió que se encuentra "profundamente desolado como hombre, como padre, como médico y como ciudadano".
Además del médico, varios exponentes políticos, entre ellos el presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, han pedido que se respete el dolor de la familia y se guarde silencio ante un caso tan delicado.
"La hemos visto siempre en las fotos llena de vida y juventud. La realidad es completamente diferente", aseguró de Monte.
El cese de la alimentación artificial fue autorizado en noviembre pasado por la Corte de Casación italiana, pero no ha sido aplicado debido a la presión del ministro de Salud, Maurizio Sacconi, quien dio directivas que prohíben a los hospitales públicos cumplir la sentencia judicial.
Desde que la clínica de Udine anunció en enero que estaba dispuesta a recibirla, pese a las presiones gubernamentales y religiosas, numerosos prelados y políticos han manifestado su contrariedad.
El lunes en la noche grupos de manifestantes intentaron impedir el paso de la ambulancia que trasladaba a Eluana a la nueva clínica y pedían a gritos "¡No la maten!, ¡no la maten!".
El papa Benedicto XVI intervino el domingo sin mencionar a Eluana para denunciar como "inaceptable" lo que calificó de "eutanasia".
"La eutanasia es una falsa solución al drama del sufrimiento" dijo el Pontífice, un acto "indigno para el hombre".
El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, solicitó a las fuerzas políticas que llenen el vacío legislativo existente y aprueben una ley sobre el testamento biológico que reglamente el final de la propia vida.
Pese al pedido, las fuerzas políticas resultan tan divididas como la opinión pública.



Dejá tu comentario