28 de noviembre 2014 - 22:32

Un hombre perdió un brazo al ser atacado por su propio rottweiler

Un hombre perdió un brazo al ser atacado por su propio rottweiler
Un hombre sufrió graves heridas y la amputación de un brazo al ser atacado por uno de sus perros rottweiler, adquirido para defenderse de los delincuentes y que tras el ataque fue sacrificado por un vecino, en la ciudad de Neuquén.

Según indicó el propio herido, el perro, junto a una hembra de la misma raza que tiene en su casa, habían matado a dos ladrones, por lo que el episodio colocó en tela de juicio el entrenamiento de perros para defensa personal. Emilio Muñoz, el propietario del perro, sostuvo que no puede entender cuál es la causa por la cual el can lo atacó y le destrozó su brazo izquierdo.

El animal, matado por un vecino luego del ataque, había sido comprado en un criadero de Bahía Blanca y el propio Emilio había participado en el adiestramiento al perro desde que era un cachorro. "Compré el perro porque estaba cansado de que me robaran", aseguró, tendido en la cama del tercer piso del hospital Castro Rendón, donde permanece internado junto a dos personas más.

El ataque ocurrió el sábado cuando este empleado de un estudio contable regresó a su casa del barrio Huiliches, de la capital neuquina, entró el auto, cerró el portón y fue a saludar a sus dos perros. Fue en ese momento cuando el perro "Otto" lo mordió en la rodilla y lo tiró al suelo, mientras la perra se fue a su cucha.

En un momento, Muñoz logró zafar del ataque y liberó su extremidad, pero el perro se abalanzó nuevamente y lo tomó por el brazo izquierdo. Los gritos y llantos de la víctima alertaron los vecinos, que llegaron inmediatamente para tratar de asistirlo.

Algunos intentaron meterse, pero cuando vieron al enorme perro devorándole el brazo a su dueño se quedaron tras las rejas. Solo un vecino que en más de una oportunidad se había quedado de cuidador en la casa, intervino casi al mismo tiempo que llegaba la Policía y con un collar de ahorque decidió tratar de neutralizar al perro.

El hombre logró enlazar la cabeza del perro con un collar de ahorque con el cual sacrificó al can.

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