Montevideo (AFP, ANSA) - El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, ratificó ayer su defensa a la instalación de las plantas de celulosa ante la oposición de un centenar de personas pertenecientes a grupos ambientalistas que lo esperaban en Villa Soriano, donde reunió a su gabinete ministerial.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los manifestantes, apostados en la entrada de la localidad, portaban pancartas contra el proyecto y la radicación de puertos y zonas francas en esa región del país. Diversas organizaciones a favor de la protección del medio ambiente expresan desde hace varios meses su rechazo a la construcción de dos plantas de celulosa por parte de la finlandesa Botnia y la española Ence, en la ciudad de Fray Bentos, 309 kilómetros al noroeste de Montevideo, sobre el río Uruguay, limítrofe con la Argentina.
Vázquez continuó con su modalidad de realizar las reuniones ministeriales para escuchar «en directo» los planteos de los pobladores de esa localidad.
• Crecimiento
Expresó que actualmente el Estado «no puede invertir, así que la forma de crecer proviene de la inversión privada, nacional o extranjera», al tiempo que subrayó que para ello «tenemos que ser un país serio, que cumple con sus obligaciones». «No hay otra ecuación, hay que tener paciencia, pero esto es lo que dará solidez de futuro y lo que hará que los jóvenes se puedan quedar en el país», añadió.
Vázquez hizo referencia a la presencia de los manifestantes. «Ello demuestra que estamos en un país que respeta las diferentes opiniones, cuando se vierten con respeto», dijo, y apuntó que «de eso se trata la democracia, no hay que dramatizar».
En su alocución, Vázquez indicó que en esa materia hay una serie de «mecanismos en marcha» para asegurar el cumplimiento de las normas vigentes en materia ambiental.
Dejá tu comentario