Las embarazadas, sin vacuna contra el coronavirus: los ensayos estadounidenses las excluirán de las pruebas

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Las farmacéuticas Moderna y Pfizer exigen que las mujeres en edad fértil den pruebas de que no están cursando un embarazo y se comprometan a utilizar métodos anticonceptivos para inscribirse. La decisión genera preguntas sobre cómo se las protegerá de la pandemia.

Las primeras dos vacunas contra el coronavirus Covid-19 que iniciarán ensayos de gran escala en Estados Unidos no serán probadas en embarazadas este año. Esta decisión genera preguntas sobre cómo se protegerá de la pandemia a esa población vulnerable, según pudieron establecer los investigadores a la agencia Reuters.

Moderna y Pfizer, que se han asociado con la alemana BioNTech, lanzaron por separado esta semana ensayos clínicos que usan una nueva tecnología, que todavía no ha sido probada, basada en genes. Ambas compañías exigen que las mujeres en edad fértil den pruebas de que no están embarazadas y se comprometan a utilizar métodos de control del embarazo para inscribirse.

Las farmacéuticas dicen que primero deben asegurarse de que las vacunas son seguras y efectivas de manera general. Además, los reguladores estadounidenses exigen estudios en animales preñados antes de probar vacunas en embarazadas para garantizar que no dañan al feto ni llevan a un aborto espontáneo.

Especialistas en bioética, en vacunas y en salud maternal han argumentado por años que las embarazadas deberían ser incluidas en los primeros ensayos de vacunas para pandemias de manera que no deban esperar mucho tiempo después de que surja un candidato exitoso.

Ese debate cayó en oídos sordos en los recientes brotes de Ébola y Zika, pero ha renovado su urgencia en la era del Covid-19, debido a que estudios muestran que las gestantes tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave por el SARS-Cov-2.

"Es un problema, porque si las vacunas no son probadas en el embarazo, luego no estarían disponibles o las personas no estarían cómodas ofreciéndolas", advirtió la doctora Denise Jamieson, jefa de ginecología y obstetricia de Emory Healthcare en Atlanta.

"Necesitamos múltiples vacunas para abordar de mejor forma las necesidades de poblaciones específicas", dijo el doctor Larry Corey, un experto del Centro para el Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, quien está supervisando los ensayos de vacunas realizados por Moderna y otras farmacéuticas en colaboración con el Gobierno de Estados Unidos.

Los médicos querrían ver incluso más datos para tecnologías de vacunas totalmente nuevas en comparación con una que ya haya sido utilizada en gestantes.

La ansiada vacuna

Las farmacéuticas Sanofi y GSK recibirán 2.100 millones de dólares (1.772 millones de euros) del gobierno de Estados Unidos para que desarrollen la vacuna contra la Covid-19, según anunciaron el vienes ambos grupos.

La potencial vacuna, desarrollada conjuntamente por la francesa Sanofi y la británica GSK, y que se prevé que esté lista para 2021, fue seleccionada por el programa "Operation War Speed", que intenta garantizar a los norteamericanos un acceso a la vacuna lo más rápido posible.

"El gobierno estadounidense aportará 2.100 millones de dólares, la mitad de los cuales servirá para apoyar el desarrollo de la vacuna, con los ensayos clínicos, y aumentar la capacidad de producción para llegar a 100 millones de dosis inicialmente", precisaron las farmacéuticas.

Estos fondos servirán, según el comunicado, "para ayudar a financiar el desarrollo de actividades, garantizar la dimensión de la producción de Sanofi y GSK y sus capacidades de producción en Estados Unidos a través de un aumento significativo de su capacidad".

Estados Unidos es el país en el mundo más afectado por el coronavirus, con más de 150.000 fallecimientos.

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