23 de mayo 2021 - 00:00

Recrean un "mercado gourmet" con juguetes didácticos para chicos (y grandes)

La psicóloga infantil Luciana Goldstein y la arquitecta Lucía Conte son las creadoras de "Ponchi Market", una marca con 50 "comiditas" de tela amigable y colores pastel que recibieron el sello de "Buen Diseño Argentino". ¿Cómo crecieron estos juguetes en tiempos en que los programas de cocina son un boom?

Verduras, uno de los hits entre los juguetes didácticos de Ponchi Market

Verduras, uno de los hits entre los juguetes didácticos de "Ponchi Market"

Ponchi Market.

“Jugar a las comiditas” siempre fue un clásico entre los chicos. Nunca faltaron las frutas y verduras de plástico, los carritos de supermercado y las cajas registradoras. Pero así como ganan popularidad los bolsones orgánicos y agroecológicos, también lo hacen los juguetes con materiales más nobles. Así lo intuyeron dos emprendedoras argentinas que crearon un universo de comidas de tela, desde frutas, verduras y cortes de carne, hasta macarons y sushi. Y si bien están diseñadas para niños de tres años en adelante, más de un adulto querría tenerlas en sus casas.

Se trata de “Ponchi Market”, una línea de juguetes didácticos que recibieron el sello “Buen Diseño Argentino 2021”, distinción oficial que otorga el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación a los productos de la industria nacional que se destacan por su innovación, por su participación en la producción local sustentable, por su posicionamiento en el mercado y por su calidad de diseño. Y si bien se consiguen online supieron estar en ferias de emprendedores y gastronómicas, incluso en la famosa MASTICAR.

Todo empezó cuando la psicóloga infantil Luciana Goldstein buscaba materiales didácticos para trabajar en su consultorio, a la par que tenía ganas de hacer algo que la divirtiera. Como no conseguía alimentos de juguete realistas, seguros y atractivos, decidió hacerlos ella. Así nació la marca “Ponchi Ponchi”, pero más tarde se perfeccionó cuando Luciana armó una sociedad con Lucía Conte (creadora de Libros Sensoriales Kiwi) con el objetivo de mejorar la terminación y diseño de los juguetes. Entonces la marca se reconvirtió en “Ponchi Market” y hoy cuenta con un “menú” de más de 50 comidas de tela suave y durable, con una paleta de colores pastel. Ámbito dialogó con las emprendedoras sobre cómo evolucionó este emprendimiento y cómo es su aceptación en tiempos en el que los programas de cocina son un furor.

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La cocina japonesa toma protagonismo en este set de sushi de juguete.

La cocina japonesa toma protagonismo en este set de sushi de juguete.

Periodista: Luciana, ¿qué tuviste en cuenta como psicóloga infantil a la hora de diseñar estos juguetes?

Luciana Goldstein: Todo nació como una búsqueda para trabajar en el consultorio. Tenía que hacerme de estímulos que acompañaran a los chicos pero que no lastimaran si en medio de un juego algo volaba por la cabeza, así que empecé a investigar cómo hacerlos en tela. Además, se trataba de juguetes que rápidamente ayudaran a los niños a entrar en la escena lúdica así que tenían que cumplir la función de representar lo mejor posible el objeto de la realidad. La aceptación fue inmediata, los chicos no necesitaban instrucciones, los veían y se ponían a jugar. Algunos cocinaban verduras envenenadas y otros preparaban los sándwiches más completos del mundo.

P.: ¿Por qué son para a partir de los tres años?

Luciana Goldstein: Los juguetes que estimulan el desarrollo del juego simbólico acompañan la etapa de los 2 años y medio en adelante. Previo a este momento puede haber indicios de simbolización o más bien juego de imitación, sobre todo si hay hermanos mayores, pero el juego simbólico de ‘hacer de cuenta que...’ se termina de instalar en esta etapa. Como son productos confeccionados en tela, no se recomiendan para bebés, ya que no son mordillos, no están pensados para ser explorados con la boca.

P.: ¿Cómo se conocieron, cuándo decidieron trabajar juntas y qué aportó cada una?

Luciana Goldstein: Nos conocimos en una capacitación, ambas teníamos nuestra propia experiencia como emprendedoras. Decidimos juntarnos cuando yo, Luciana, sentía que sola no podía acompañar el negocio y que si no complejizaba la estructura no iba a poder seguir adelante. Gracias al trabajo conjunto con un abogado, definimos todas las tareas y roles dentro del negocio y separamos áreas de responsabilidad individual y también compartida. Hoy en día Lucia, que es arquitecta y especialista en producción a escala industrial, trabaja en el taller coordinando toda la producción, ensamble y distribución. Yo, Luciana, me quedé en el área de Marketing, comunicación, Web y redes. Juntas tomamos todas las decisiones gerenciales y contamos con Priscila que trabaja en el taller.

P.: Tienen una amplia variedad de comiditas. ¿Los buscan mucho quienes siguen dietas vegetarianas o veganas?

Lucía Conte: Hay algunos clientes que nos piden que hagamos algunas adaptaciones. Tratamos de incluir toda la paleta posible, e incluso antes de lanzar todos los productos consultamos con una nutricionista infantil algunas cuestiones que nos hacían ruido. Por ejemplo en las cajas de pasta pusimos ingredientes que no eran harina para poder incluir a aquellas personas con celiaquía.

P.: Con el boom de los programas de cocina, ¿creció la demanda de estos productos?

Luciana Goldstein: El impacto quizás tiene más que ver con habilitarle a los varones este tipo de juguetes. Nuestro emprendimiento desde el día 1 propone el juego infantil más allá del género, y ahora con tantos Chefs hombres que se asoman a la cocina y dan un ejemplo interesante de cómo se puede construir la identidad y la profesión desde otro lado. Seguramente nos compraron comiditas para varones en mayor medida gracias a estas figuras que ayudan a romper prejuicios sobre la cocina y la mujer. Es cierto que al principio en algunas ferias si algún niño varón se detenía a mirar, los papás podían decir frases como "eso es de nena", hoy en día me parece que eso está cambiando radicalmente.

P.: ¿Cuál fue la respuesta de los chicos desde el inicio de Ponchi Ponchi y ahora con los juguetes de Ponchi Market?

Luciana Goldstein: Desde un inicio la respuesta fue natural, de pleno entendimiento. En seguida tomaban las comiditas como argumento para desplegar sus escenas. Los niños necesitan jugar para ser saludables, para crecer, para divertirse, para aprender y procesar su realidad. Jugar no es un entretenimiento o una actividad de paso, jugar es la actividad estructurante en la infancia. Nuestros juguetes acompañan este proceso.

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Lucía Gonte y Luciana Goldstein.

Lucía Gonte y Luciana Goldstein.

P.: ¿Más allá de que son pensados para chicos, hay grandes que también compran los Ponchi Market?

Lucia Conte: Diría que son los grandes los que lo compran primero, y después, deciden compartirlo con los más chicos. Me dan ganas de jugar a mí, es lo primero que dicen. ¿Y qué mejor regalo podemos hacerle a un niño hoy que está saturado de pantallas, que un juguete que invite a jugar a grandes y chicos?

P.: ¿Qué significa obtener el sello de Buen Diseño Argentino?

Lucía Conte: En principio es un gran reconocimiento por el esfuerzo que representó relanzar la marca en plena pandemia. El 2020 fue un año de muchos desafíos y haberlo conseguido realmente es un gran, gran logro. En términos de difusión creemos que va a ayudar mucho a la marca para llegar a nuevos territorios, no sólo nacional sino de alcance internacional. Además en el ambiente emprendedor, la distinción es una validación de nuestro desarrollo y camino que nos ayuda también a posicionar el producto con un diferencial.

P.: ¿Cuáles son las comiditas del Ponchi Market?

Lucía Conte: Tenemos más de 50 y en distintos “puestos”. En verdulería y frutería hay papa, tomate, palta, zanahoria, kiwi, frutillas, maracuyá, naranja, berenjena, sandía, espárragos, banana, naranja, chauchas, puerro, pitahaya, limón, jengibre, cebolla de verdeo, cebolla colorada, espinaca, choclo y calabacín. Nuestras pizzas se pueden armar con muchos ingredientes. También hay kits para armar sándwiches y hamburguesas. La carnicería tiene todos los cortes de un buen asado. La pescadería tiene pescado entero y lomos de salmón. Nuestros productos de almacén son aceite de oliva, leche, atún, salame, queso cheddar, yerba mate, fideos farfale, fideos Bavette, Tortiglioni, manteca, pan lactal y jamón cocido. En la sección postres hay helados cucurucho, helados paletas, macarons y galletitas. Y en sushi tenemos niguiris, rolls, makis, temaki, salsa de soja, wasabi y jengibre.

P.: ¿Dónde se pueden adquirir y cómo fue la venta en pandemia?

Luciana Goldstein: Se consiguen en nuestro sitio web www.ponchiponchi.com.ar y en muchas jugueterías del país. La venta en pandemia fue exponencial, logramos relanzar toda la marca con un sistema de preventa y toda nuestra comunidad nos apoyó. Así logramos autofinanciar la primera producción. Cada lanzamiento es festejado y muy esperado. Ahora estamos a días de lanzar los modelos nuevos de la mesa dulce. Y lo más importante, hacemos juguetes porque sabemos la importancia del juego en la infancia. Como psicóloga, jamás hubiera podido llegar a tantos hogares del país con una propuesta que cuida algo tan valioso como jugar.

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