7 de septiembre 2025 - 23:30

La rutina de entrenamiento ideal para mayores de 60 años: la mejor forma de mantenerse fitness

Llegada la vejez, puede resultar cada vez más difícil hacer ejercicios, pero existen entrenamientos accesibles para todos.

La rutina ideal para una vida fitness en la vejez.

La rutina ideal para una vida fitness en la vejez.

Imagen: Freepik

El entrenamiento es una de las actividades para combatir enfermedades y condiciones crecientes en la vejez. Hacer ejercicios es vital para mejorar la movilidad, autonomía e independencia física. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos mayores deberían realizar, al menos, 150 minutos de ejercicios moderados a la semana.

La actividad física regular ayuda al sistema circulatorio, a la digestión, al buen sueño, a la tranquilidad y al buen estado de ánimo. Es cierto que algunas actividades pueden resultar difíciles para las personas mayores o con movilidad reducida y por eso, hay que encontrar los ejercicios acordes para cada caso particular.

Ejercicios
El mejor entrenamiento para poder seguir haciendo actividad en la vejez.

El mejor entrenamiento para poder seguir haciendo actividad en la vejez.

Múltiples y diferentes ejercicios para una rutina de entrenamiento completa

Si bien es cierto que no existen ejercicios contraindicados para los adultos mayores, las rutinas deberían realizarse en base a sus posibilidades, estado de salud y síntomas que presente. Lo más recomendado es realizar un entrenamiento aeróbico, de fuerza, de flexibilidad y de balance para poder completar todos los aspectos a entrenar.

En el caso del fortalecimiento, el propio peso corporal es suficiente. Aunque se sugiere que para el tren superior se utilice el levantamiento de un objeto que dependa de la tolerancia de la persona. En el caso de las piernas, el adulto mayor puede estar sentado, levantarlas y obtendrá mejores resultados con la utilización de una banda elástica.

Los aspectos a tener en cuenta si se sufre de enfermedades crónicas

Hay enfermedades crónicas que requieren indicaciones adicionales, como pueden ser la diabetes o algunas fallas cardiovasculares, pero no necesariamente son excluyentes de ejercicio físico. En el caso de la diabetes, se recomienda una buena ingesta de líquido y nunca realizar la actividad en ayunas.

En caso de osteoporosis grave hay que evitar los ejercicios de flexión extrema y que involucren la columna. Si se sufrió de un infarto de miocardio reciente o una falla o arritmia cardíaca, es recomendable un plan de rehabilitación antes de comenzar con los ejercicios.

Por último, para quienes sufran de osteoartrosis se debe evitar los ejercicios de impacto directo. Por ejemplo, en el caso de la rodilla, no hay que forzar la articulación de manera directa con actividades como trotar, correr, saltar, jugar fútbol o básquet, pero sí deberá fortalecerse, porque cuanto más débil sea el músculo, mayor será la carga para la articulación.

En el caso de los hombros, se pueden ejercitar de forma más intensa los miembros inferiores y trabajar ejercicios controlados de fuerza para el tren superior.

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