24 de febrero 2026 - 19:30

Por qué las ojotas de goma generan mal olor y para qué sirve el truco del bicarbonato

El sudor y las bacterias se combinan en el calzado playero. Cómo eliminar la baranda y mantenerlo fresco por más tiempo.

El olor a pies y su relación con el calzado de verano

El olor a pies y su relación con el calzado de verano

Imagen: Freepik

Las ojotas de goma son un clásico del verano argentino. Van a la pileta, a la playa, al súper y hasta al balcón de casa. Son prácticas, livianas y resistentes al agua. Pero tienen un costado poco glamoroso y es que después de varios usos, pueden largar un olor fuerte a pies que no se va tan fácil.

El problema no siempre tiene que ver con la suciedad visible. Muchas veces, aunque se vean limpias, conservan una mezcla de humedad, sudor y bacterias, que termina generando ese olor tan característico. Y cuando el calor aprieta, la situación puede empeorar.

En ojotas

Aunque existen productos específicos para calzado, también circulan trucos caseros que prometen resultados rápidos. Uno de los más mencionados es el del bicarbonato.

Por qué se genera mal olor en las ojotas de goma

El olor desagradable no lo produce la goma directamente, sino la interacción entre sudor, calor y microorganismos. Los pies tienen glándulas sudoríparas que liberan transpiración durante todo el día. Esa humedad, atrapada en la superficie del calzado, crea un ambiente ideal para que proliferen bacterias.

Las ojotas, a diferencia de zapatillas o zapatos cerrados, parecen más “ventiladas”. Sin embargo, cuando se usan durante horas, la planta del pie queda apoyada sobre una base plástica que retiene parte de la humedad. Si después no se secan bien, el escenario está servido.

ojotas

Las bacterias descomponen componentes del sudor y generan compuestos volátiles responsables del mal olor. Es un proceso natural. También influye la calidad del material: algunas gomas sintéticas tienden a absorber más residuos orgánicos que otras.

Consejos para evitar el mal olor en las ojotas

Prevenir siempre es más simple que eliminar el olor cuando ya está instalado. Un hábito básico es lavarlas con agua y jabón neutro al menos una vez por semana en temporada alta. No alcanza con enjuagarlas rápido en la ducha.

Otro punto clave es el secado. Conviene dejarlas en un lugar ventilado y a la sombra. El sol directo puede deformar la goma, pero la falta de aire favorece la persistencia de humedad. Si quedan guardadas en el baño o en una bolsa cerrada, el olor puede reaparecer.

Ojotas

También ayuda mantener una buena higiene de los pies: lavarlos bien, secarlos entre los dedos y, si hay sudoración excesiva, evaluar el uso de polvos absorbentes. Algunas personas incluso alternan pares de ojotas para que cada uno tenga tiempo de secarse por completo.

De qué trata el truco del bicarbonato

El bicarbonato de sodio es conocido por su capacidad para absorber humedad y neutralizar olores. Por eso suele recomendarse como método casero para las ojotas de goma.

El procedimiento es sencillo: espolvorear bicarbonato sobre la superficie interna, dejarlo actuar varias horas, idealmente durante la noche, y luego retirar el excedente con un cepillo o un paño seco. En algunos casos, se puede mezclar con unas gotas de agua para formar una pasta, aplicarla, dejar secar y después enjuagar.

Fuera ojotas

Su efectividad radica en que ayuda a modificar el pH del entorno, lo que dificulta la proliferación de ciertas bacterias. No es una solución mágica ni permanente, pero puede mejorar bastante la situación si el olor no está muy impregnado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar