Dejar la cama sin hacer al despertar se convirtió en un hábito cada vez más extendido. Lo que antes se consideraba un signo de desorganización o pereza, hoy se analiza desde la psicología como un indicador de rasgos de personalidad y estilos de vida.
Qué revela de tu personalidad no hacer nunca la cama, según la psicología
La ciencia revelo un aspecto inesperado sobre quienes no realizan esta práctica matutina diariamente.
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La psicología reveló que significa no hacer la acama nunca.
Los expertos sostienen que esta costumbre puede revelar aspectos inesperados sobre la forma en que las personas priorizan sus tareas, gestionan su tiempo y hasta desarrollan su creatividad.
Un estudio de la Universidad de Minnesota, liderado por la investigadora Kathleen Vohs, demostró que el entorno físico influye directamente en los procesos mentales. Según sus hallazgos, un espacio menos ordenado puede estimular áreas del cerebro vinculadas a la innovación y la ruptura de patrones rígidos. Esto sugiere que no hacer la cama no es solo una cuestión de descuido, sino una elección que refleja una mentalidad más flexible y abierta a nuevas ideas.
Lo que indica no hacer la cama sobre tu personalidad, según los expertos
La psicología moderna asocia este hábito con ventajas en términos de creatividad y eficiencia. Un entorno con cierto desorden, como una cama deshecha, favorece la generación de ideas originales al romper con las rutinas demasiado estructuradas. Vohs explicó que este pequeño acto de rebeldía doméstica permite a las personas ahorrar energía en tareas superficiales y destinarla a desafíos más estimulantes.
Por otro lado, quienes sí hacen la cama al despertar suelen mostrar una personalidad más perfeccionista y con mayor necesidad de control. Para ellos, el orden actúa como un mecanismo de calma que reduce la ansiedad ante las incertidumbres del día. En contraste, quienes optan por dejar la cama sin hacer demuestran una mayor capacidad para adaptarse a los cambios y priorizar lo esencial sobre lo estético.
La Universidad de Kingston agregó otro beneficio relacionado con la salud. Dejar las sábanas sin tender facilita la ventilación y reduce la humedad, lo que dificulta la proliferación de ácaros y alérgenos. Así, este hábito no solo ahorra tiempo, sino que también contribuye al bienestar físico sin requerir un esfuerzo consciente.
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