14 de octubre 2026 - 13:30

Se buscan trabajadores para contar pingüinos en la Antártida: el sueldo es de 2.500 euros

Una organización británica ofrece empleos por cinco meses en la isla Goudier, con alojamiento, comida y equipo polar incluidos.

Una oferta laboral en la Antártida combina el seguimiento de una colonia de pingüinos con tareas turísticas y de conservación en Port Lockroy, pero exige adaptarse a condiciones de vida extremas y cumplir requisitos laborales específicos.

Una oferta laboral en la Antártida combina el seguimiento de una colonia de pingüinos con tareas turísticas y de conservación en Port Lockroy, pero exige adaptarse a condiciones de vida extremas y cumplir requisitos laborales específicos.

La posibilidad de pasar cinco meses en la Antártida, rodeado de hielo y pingüinos, forma parte de una oferta laboral impulsada por la fundación británica UK Antarctic Heritage Trust (UKAHT). La organización selecciona personal para trabajar en Port Lockroy, un histórico enclave que durante el verano austral recibe miles de turistas y mantiene un programa de seguimiento de la fauna local. Los salarios pueden alcanzar los 2.500 euros mensuales, según el puesto, con gastos de alojamiento, comida y equipamiento polar cubiertos.

Sin embargo, la propuesta está lejos de ser unas vacaciones en un paisaje remoto. Los empleados deben atender visitantes, trabajar en una tienda, gestionar correspondencia y colaborar con el recuento de pingüinos. Además, las condiciones de vida son exigentes: no hay agua corriente, las duchas suelen limitarse a una vez por semana y las tareas requieren buena preparación física. La convocatoria también tiene una condición clave para quienes quieran postularse desde el exterior: es necesario residir legalmente en el Reino Unido y contar con permiso de trabajo.

Cinco meses en la isla Goudier: vivir en un terreno del tamaño de un campo de fútbol

El destino de los seleccionados es la isla Goudier, un pequeño territorio rocoso cubierto de hielo ubicado en el archipiélago Palmer, en la península Antártica. Allí se encuentra Port Lockroy, una antigua base británica fundada en 1944 que, tras quedar abandonada durante décadas, fue restaurada y convertida en un sitio histórico protegido. En la actualidad, el lugar funciona como museo, tienda de recuerdos y oficina de correos.

Durante el verano austral, entre noviembre y marzo, la isla recibe visitantes que llegan a bordo de cruceros de expedición. Según los datos difundidos sobre el programa, pueden pasar por la zona entre 10.000 y 18.000 turistas por temporada. El equipo contratado debe guiarlos, atender el comercio, organizar productos y clasificar la correspondencia. También se ocupa de sellar a mano decenas de miles de postales que se envían desde la oficina postal más austral del mundo.

La estadía exige adaptarse a un entorno aislado y a una rutina laboral intensa. El grupo suele ser reducido, de alrededor de cuatro o cinco personas en el equipo de Port Lockroy, por lo que cada integrante asume distintas responsabilidades. La experiencia combina tareas de atención al público, mantenimiento y conservación histórica con actividades relacionadas con la vida silvestre. Aunque el paisaje y la presencia de pingüinos pueden resultar atractivos, el trabajo requiere flexibilidad, resistencia física y capacidad para convivir durante meses en un espacio limitado.

Duchas una vez a la semana y baños de campaña: la letra pequeña del contrato

Una de las principales dificultades es la falta de servicios básicos. La base no dispone de agua corriente, por lo que el agua potable llega en bidones transportados desde los barcos que visitan la isla. En condiciones habituales, las duchas se realizan aproximadamente una vez por semana, aunque las tormentas y las dificultades para recibir embarcaciones pueden prolongar el período sin baño hasta dos semanas.

El sistema sanitario también es rudimentario: se utiliza un inodoro de campaña que debe vaciarse manualmente todos los días. La electricidad depende de paneles solares, lo que obliga a limitar el consumo y prescindir de aparatos de alto gasto energético, como secadores de pelo y microondas. Tampoco hay cobertura convencional de telefonía móvil; las comunicaciones con el exterior dependen de internet satelital o de conexiones compartidas con los barcos que permanecen cerca.

El contrato contempla un salario que puede llegar a los 2.500 euros mensuales, de acuerdo con la función asignada, y cubre conceptos como alojamiento, alimentación, traslados durante la misión y ropa polar. No obstante, los aspirantes deben tener al menos 18 años, estar en buenas condiciones físicas y poder realizar tareas como mover cajas pesadas, descargar embarcaciones y despejar nieve. La organización también establece restricciones vinculadas con la seguridad y el cuidado del entorno, entre ellas la prohibición de fumar. Por eso, antes de postularse, es importante evaluar si se puede sostener una convivencia exigente y una rutina sin las comodidades habituales.

Dónde y cuándo abre la inscripción para la próxima temporada

La búsqueda está a cargo de la UK Antarctic Heritage Trust, la organización británica que administra y conserva Port Lockroy. Las personas interesadas deben consultar las convocatorias y los requisitos en la página oficial de la entidad, donde se publican las oportunidades laborales para las temporadas antárticas. La selección incluye distintos perfiles y no exige necesariamente contar con una formación científica especializada para todas las funciones.

El requisito administrativo más importante es que los candidatos residan en el Reino Unido y tengan autorización legal para trabajar allí antes de iniciar el proceso. La organización no contempla excepciones para quienes vivan en otros países ni financia los traslados internacionales iniciales de los postulantes. Por eso, no alcanza con tener disponibilidad para viajar o estar dispuesto a cubrir los gastos por cuenta propia: es indispensable cumplir las condiciones de residencia y permiso laboral.

Para la próxima oportunidad, la recomendación es seguir las publicaciones de la fundación y revisar sus fechas oficiales de inscripción. La convocatoria para la temporada en curso ya no admite nuevas postulaciones, por lo que quienes cumplan los requisitos deberán estar atentos a la apertura del siguiente proceso, prevista para comienzos del año. Consultar las condiciones directamente en el sitio del UKAHT permitirá confirmar los puestos disponibles, la remuneración correspondiente y los plazos actualizados antes de presentar una candidatura.

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