Cómo alimentarse después de un infarto

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Luego de padecer un infarto es fundamental la adecuación del estilo de vida, alimentación, implementación de ejercicio físico y la incorporación de estrategias para reducir y controlar el estrés.

El infarto agudo de miocardio se produce por la insuficiente irrigación sanguínea al corazón con la posterior falta de oxigenación, pudiendo ocasionar daños irreversibles a nivel celular.

Luego de padecer un infarto la adecuación del estilo de vida, alimentación, implementación de ejercicio físico y la incorporación de estrategias para reducir y controlar el estrés es fundamental para prevenir un nuevo evento cardiovascular y tratar los 5 principales factores de riesgo: hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipemia, obesidad y tabaquismo.

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El sobrepeso y la obesidad aumentan el riego a padecer enfermedades del corazón que pueden modificarse con un aporte de calorías adecuadas para obtener un peso saludable y permitir mantenerlo en el tiempo otorgando grandes beneficios para la salud.

La alimentación debe ser completa, equilibrada, suficiente y adecuada a las necesidades de cada persona, eligiendo alimentos frescos, naturales y evitando los multiprocesados. Con una distribución de 5 a 6 ingestas diarias con porciones más reducidas, evitando comidas copiosas, aumentado de esta manera la saciedad y el gasto calórico. Para la cena optamos por comidas livianas y dejar pasar al menos dos horas antes de acostarse.

¿Qué comer después de un infarto?

Para un plan alimentario integral es fundamental incorporar el consumo de frutas y verduras, se recomienda 5 porciones nutricionales al día. Elegir frutas de estación, y de producción local.

  • Los cereales de preferencia integrales como avena, cebada, que son ricos en fibras, vitaminas y minerales.
  • Los hidratos de carbono representan alrededor del 55% de aporte calórico diario.

Las grasas totales no deben superar el 30% de la alimentación, priorizar el consumo de ácidos grasos insaturados y disminuir las grasas saturadas.

Suprimir los embutidos, snacks, comidas rápidas, entre otros, conteniendo grasas saturadas, que tienen efectos perjudiciales para la salud. Las grasas saturadas las encontramos en los alimentos de origen animal, para disminuir su aporte indicamos elegir lácteos descremados, sacar la grasa visible a las carnes, consumir cortes magros con menor contenido de grasa, sacar la piel a las aves, evitar las cocciones fritas, y utilizar el aceite de oliva como condimento.

Los ácidos grasos insaturados los incorporamos en un 10% de aporte total, en este grupo se ubica el omega 3, con un gran efecto cardioprotector, lo vamos a encontrar en pescados azules como salmón, atún, caballa, mariscos, en frutas como palta, moras también en nueces y semillas.

Los frutos secos son fuente excepcional de nutrientes beneficiosos para la salud, como grasas poliinsaturadas, vitaminas minerales y fibras. Las nueces particularmente son ricas en omega 3, vinculada con la salud del corazón, además contienen aminoácido como arginina y fitoesteroles, que reducen el colesterol y modulan la presión arterial. (según varios estudios).

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Las proteínas aportan el 15% del valor calórico total, están presentes en huevos, carne de res, de aves, pescados, lácteos, legumbres entre otros.

Las legumbres son importante aporte fibras, micronutrientes, pueden sustituir a las carnes rojas y a carnes procesados, con beneficios cardiovasculares.

Reducir el consumo de sal según la indicación médica, y dar sabor a las comidas cocinando con especias, hierbas aromáticas, incorporando condimentos como laurel, tomillo, orégano, ajo, cebolla y apio.

Tomar agua durante el día, evitando el consumo de gaseosas, que se asocia al sobrepeso y a la obesidad, uno de los principales factores condicionantes de la enfermedad coronaria, y moderar el consumo de alcohol.

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Tras superar un infarto hay que realizar un cambio sustancial y permanente, por hábitos de vida mas saludables que incluyan: abandono del habito del tabaco, incorporar ejercicio en forma gradual, adecuada y progresiva (siguen indicación medica), cambiar y mantener la forma de alimentarnos, con una nutrición optima, que respete las indicaciones medicas para recuperarse y mantener un estado saludable.

Especialista en nutrición y obesidad (MN 130112) Instagram: @bionut_obesidad

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