23 de enero 2018 - 20:39

A horas del fallo, Lula pidió a los jueces que voten "sin convicciones políticas"

El exmandatario de Brasil durante su discurso en Porto Alegre.
El exmandatario de Brasil durante su discurso en Porto Alegre.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva reclamó este martes a los camaristas que mañana revisarán una sentencia que le fue impuesta por corrupción que no voten de acuerdo a su pensamiento político y lo hagan apenas con fundamentos jurídicos sobre lo que está en el expediente.

"En primer lugar mis abogados ya probaron mi inocencia, en segundo creo que que aquellos van a emitir sus votos deben hacerlo conforme al expediente judicial y no a las convicciones políticas de cada uno, y tercero es que hace 40 años que estoy en la lucha política y todos conocen mi esencia", dijo el líder opositor.

Ante unas 70.000 personas según la prensa de Porto Alegre, Lula se acercó a la capital del estado de Rio Grande do Sul para pronunciar un discurso en el cual confirmó su intención de volver a ser presidente "para que el país vuelva a caminar con la frente alta".

El Tribunal Federal Regional 4 de Porto Alegre emitirá mañana sentencia sobre la apelación hecha por el expresidente al fallo del juez Sérgio Moro, que lo condenó a nueve años y medio de prisión por corrupción, al considerar que recibió un departamento como soborno por parte de la empresa OAS.

"Pero no quiero hablar del proceso; lo que quiero es hablar de soberanía nacional, de integración latinoamericana, de la locura que quieren hacer con la reforma jubilatoria; no me preocupo por mí, me preocupo por el pueblo", dijo Lula, flanqueado por la ex presidenta Dilma Rousseff.

En caso de condena, Lula podrá apelar hasta agotar las instancias y al mismo tiempo no será impedido de registrar su candidatura presidencial.

El expresidente dijo que Brasil dejó de ser respetado en el mundo y que, "independientemente del resultado", continuará "luchando para que las personas tengan respeto".

Lula lanzó un desafío en la línea de sus asesores que indican que una condena confirmada por el tribunal de segunda instancia no le impedirá ser candidato.

"Sólo una cosa me hará parar lo que hago, el día que no pueda estar más aquí entre ustedes, el día en el que muera; mientras me queden 15 años o un día de vida, seguiré estando aquí", dijo.

También en Porto Alegre, unas 500 personas se manifestaron con los colores de la bandera de Brasil para pedir la prisión del ex presidente.

Las manifestaciones a favor y en contra se registraron en la avenida Paulista de San Pablo y en Brasilia.

En Bahía, estado gobernado por el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, ocho rutas fueron cortadas por sindicatos y movimientos sociales.

Los abogados de Lula presentaron su último pedido de inocencia ante la cámara de apelaciones, en el cual alegan que presentaron pruebas para demostrar la inocencia del ex mandatario pero también piden la prescripción de la causa, datada en 2009 por la fiscalía.

Esta presentación es una formalidad "pero apunta a convencer con argumentos, presentado pruebas de inocencia, a los magistrados", dijo el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins.


Desde el fin de semana, empezaron a llegar a la capital de Rio Grande do Sul autobuses con seguidores del líder de la izquierda y este lunes miembros del Movimiento de trabajadores rurales Sin Tierra (MST) realizaron una marcha de unos 8 km y montaron un gran campamento en la ciudad.

Este martes por la mañana se realizó un acto de mujeres a favor de Lula, en el que participó la destituida Dilma Rousseff.



El juicio a Lula genera una gran expectativa y temores de enfrentamientos. El gobierno de Rio Grande do Sul anunció un dispositivo especial de seguridad con apoyo de embarcaciones y helicópteros de la Brigada Militar en torno al tribunal de apelaciones, contiguo a un río, que tendrá un bloqueo perimetral terrestre, aéreo y naval.

El alcalde de Porto Alegre llegó a pedir el apoyo del ejército, teniendo en cuenta que grupos de derecha también prevén organizar concentraciones contra Lula ese día.

"Estoy muy tranquilo, muy tranquilo, pero estoy herido porque ellos [sus acusadores] no tienen derecho de contar esa cantidad de mentiras", afirmó Lula.

El expresidente dijo que, aunque "no hay pruebas" contra él, seguramente no será ni la primera ni la última "víctima" de los jueces brasileños.

"Esperaré tranquilamente el resultado. Y voy a recurrir cualquiera que sea el resultado, recurriré", adelantó, anunciando que el próximo 27 de febrero iniciará una nueva caravana de precampaña por el sur del país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar