16 de julio 2007 - 00:00

A los 84 años, asumió Peres como presidente

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Shimon Peres, figura histórica de la política israelí, asumió ayer la presidencia, un puesto sobre todo ceremonial. Deberá restituir el prestigio del cargo, mancillado por los escándalos sexuales de su antecesor, Moshe Katzav.
Jerusalén (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El veterano político Shimon Peres se convirtió ayer en el noveno presidente del Estado de Israel tras jurar el cargo en el Parlamento (Kneset), donde en su discurso de investidura aseguró que seguirá trabajando por la paz en Medio Oriente.

«El presidente debe alentar procesos de paz. Dentro de casa, con nuestros vecinos, en toda la región», dijo en una larga alocución tras jurar el cargo y recibir los vítores de los asistentes, que le desearon tres veces, como es tradición: «Larga vida al presidente».

De 84 años y con una dilatada trayectoria política iniciada en los años 50, Peres reconoció «el alto costo de la guerra» y recordó sus primeros momentos de actividad política junto al fundador del Estado judío, David Ben Gurión.

«Aprendí de él que en la guerra no hay alternativas, sólo la victoria. Y para la victoria se necesitan personas valientes y las herramientas adecuadas. Sin embargo, cuando se crea una oportunidad de paz, no debe desperdiciarse», abundó. Galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1994 por su contribución al proceso de Oslo junto con los fallecidos Yitzhak Rabin y Yasser Arafat, Peres recordó los momentos difíciles que ha presenciado desde la fundación del país, en 1948.

  • Aislamiento

  • «En ese entonces era difícil visualizar que para salvar nuestras vidas tendríamos que librar siete guerras, dos intifadas e innumerables batallas. Nos quedamos solos en el aislamiento internacional, pero nunca desesperamos y no perdimos ni una guerra y cada vez nos levantamos de nuevo», señaló.

    Y resaltó el papel del ejército, al tiempo que recordó a los soldados caídos en batalla y a los secuestrados.

    «Sin el sacrificio de las fuerzas armadas no habríamos llegado hasta aquí. Hoy, en lo más alto de la agenda está la liberación de los soldados cautivos Gilad Shalit, Udi Goldwasser y Eldad Regev y no descansaremos hasta devolverlos a casa», afirmó.

    También rindió tributo a dos de sus compañeros en la política: «En mi corazón aún lloro la muerte de un gran dirigente, Yitzhak Rabin, y rezo por el bienestar de Ariel Sharon, el gran líder y luchador».

    El primer ministro, Ehud Olmert, afirmó antes de la investidura, durante la reunión del Consejo de Ministros, que Peres «devolverá mucho honor a la política en Israel». Y añadió que el de ayer fue «un gran día para Israel. Peres es una de las figuras más importantes de la historia de este Estado. No hay nadie más popular que Peres en el exterior, y la actitud del mundo hacia él se irradia a todo el país».

    Peres, quien recibió felicitacionesdesde todo el mundo -desde el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton hasta el papa Benedicto XVI, pasando por el ex premier británico Tony Blair- ve culminada así su carrera política como presidente del Estado, un cargo básicamente ceremonial y desprestigiado por su predecesor, Moshe Katzav, que debió dimitir hace dos semanas tras ser acusado formalmente de varios delitos sexuales.

  • Emoción

    El veterano político, natural de Polonia, se mostró durante la ceremonia visiblemente emocionado y tras su discurso de investidura recibió una sonada ovación por los presentes en el pleno, entre los que se encontraban sus hijos y nietos.

    Algunos de sus aportes más destacados al Estado de Israel son el haber impulsado el programa nuclear y la industria aeronáutica, además de ser un reputado representante nacional en foros internacionales.
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