Abortan ataque contra dibujante de Mahoma
-
Un ataque ruso dejó al menos 26 muertos en Kiev en el momento más débil de Ucrania
-
A 12 días del terremoto en Venezuela: rescataron con vida a una mujer y tres menores atrapados por los escombros
El caricaturista Kurt Westergaard en una foto de 2006. Un
año antes, su caricatura sobre Mahoma desencadenó fuertes
protestas en el mundo islámico que causaron centenares
de muertos. Sobre el frustrado ataque aseguró: «Es triste,
pero se ha convertido en una circunstancia de mi vida».
El propio afectado señaló, también en declaraciones a la edición digital del diario, que las fuerzas de seguridad lo habían puesto al corriente de los planes que existían contra él, pero que más que temor sintió «ira» e «indignación». Westergaard dijo sentir furia de que se haya abusado de su persona para « sembrar tanta locura». Además, manifestó su temor de que las «malsanas» repercusiones de su caricatura puedan durar «para el resto» de su vida. «Es triste, pero se ha convertido en una circunstancia de mi vida», añadió.
El diario «Jyllands Posten» publicó en setiembre de 2005 una docena de caricaturas del profeta Mahoma que inicialmente pasaron inadvertidas, pero que meses después provocaron una ola de protestas en varios países de religión islámica.
Las manifestaciones contra la publicación de los polémicos dibujos llegaron a provocar más de un centenar de muertos en distintos países. El islam considera una ofensa la representación en imágenes del profeta Mahoma.
Westergaard dibujó a Mahoma como un hombre de aspecto barbudo y siniestro, que lleva una bomba en su turbante. La versión digital del diario reprodujo ayer nuevamente la caricatura.
El «Jyllands Posten» defendió la publicación de las caricaturas argumentando que los musulmanes tienen que acostumbrarse, como el resto de los miembros de la sociedad, a ser objeto de burlas y a ser ridiculizados.



