Amplio triunfo de Uribe, duro golpe contra la guerrilla de izquierda
Alvaro Uribe Vélez, caracterizado por su intransigencia hacia los grupos guerrilleros y por su compromiso con una economía de libre empresa, se convirtió ayer en el presidente electo de Colombia. Obtuvo 53% de los votos, superando por más de 20 puntos a su principal rival, el liberal Horacio Serpa, y evitó tener que competir en una segunda vuelta. Uribe, que puso en su discurso también fuerte énfasis en el severo problema de la inseguridad, pedirá a Estados Unidos que incremente su ayuda militar para derrotar a los rebeldes de izquierda. Prometió también duplicar el número de soldados y policías, así como organizar a un millón de civiles para que colaboren en tareas de represión de la insurgencia. Analistas señalaron que el categórico triunfo de Uribe, quien sufrió 15 atentados contra su vida, constituye un fuerte revés para los partidos tradicionales.
-
Un total de 287 personas y organizaciones fueron nominadas al Nobel de la Paz 2026
-
Trump atacó nuevamente a sus aliados de la OTAN y amenazó con retirar tropas de Alemania
Alvaro Uribe Vélez, el presidente electo de Colombia, concurrió a votar rodeado de guardaespaldas, ya que sus propuestas de línea dura lo han puesto en la mira de la guerrilla
•Vicepresidente
•Partidos en crisis
La victoria de Uribe representa la primera vez en la historia del país que un candidato que no pertenece a los partidos Liberal ni Conservador accede a la primera magistratura, en coincidencia con el fenómeno de crisis de las formaciones políticas tradicionales latinoamericanas que se profundizó en los últimos años. El Partido Conservador, del presidente Andrés Pastrana, ni siquiera presentó candidato ante el panorama que le auguraban los sondeos con un nivel inferior a 3%.
El resultado confirmó de alguna manera lo previsto por las encuestas, en el sentido de que Uribe captó al electorado que en 1998 había votado a la ex conservadora Noemí Sanín con más de 26% de los votos. Ante el avance arrollador que mostraba Uribe en los sondeos, el candidato Horacio Serpa, que además fue el derrotado por Pastrana en 1998, se dedicó al menos a conservar al electorado del centro hacia la izquierda, afín al Partido Liberal, y tratar de acortar la brecha ante una eventual segunda vuelta. Serpa anunció anoche que no se volverá a presentar.
Durante la campaña, el liberal acusó al victorioso Uribe de ser el candidato de los paramilitares de derecha, las Autodefensas Unidas de Colombia, aunque éstas lo negaron explícitamente.
Uribe votó rodeado de un impresionante operativo de seguridad en la Plaza de Bolívar de la capital colombiana, uno de los cinco lugares que las autoridades electorales, en un hecho sin precedentes, le habían asignado para proteger su integridad.
La jornada, en la que se movilizaron 250.000 efectivos, dejó trece muertos entre guerrilleros, paramilitares y civiles. Fueron detectados ocho coches bomba, siete de los cuales fueron desactivados, pero otro estalló con dos guerrilleros en su interior.
Otro capítulo se abrirá además con el gobierno venezolano de Hugo Chávez, acusado por ciertos sectores de connivencia con las FARC. En una entrevista difundida ayer, Uribe le pidió «colaboración» con su presidencia, mientras que al cierre de esta edición se supo que Colombia le otorgó asilo político al efímero presidente de facto venezolano, Pedro Carmona, quien se había asilado en la Embajada de Bogotá en Caracas.




Dejá tu comentario