Aprueban en España la ley que permite el matrimonio entre homosexuales
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Muy emocionada, con lágrimas en los ojos, Beatriz Gimeno, la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays (FELGT), expresó su "profunda alegría", tras "muchos años de lucha, años a veces muy duros".
Gimeno dijo sentirse "protagonista" de un cambio histórico, del que "deben estar satisfechos todos los amantes de la libertad y la igualdad".
Kursad Kahramanoglu, el secretario general de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA, siglas en inglés), viajó a España para ser testigo de los acontecimientos.
"Muchas gracias España, creo que son pioneros en todo el mundo. Hoy los ojos de todos los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales están puestos aquí y esto es sólo el primer paso", afirmó Kursad al salir del Congreso.
El matrimonio entre homosexuales sólo era aceptado hasta ahora en Holanda y Bélgica, mientras Canadá avanza hacia su aprobación definitiva por ley.
Quienes volvieron a captar la atención de las cámaras tras la sanción de la ley fue el concejal del Ayuntamiento de Madrid y secretario de Movimientos Sociales y ONG del PSOE (Partido Socialista Obrero Español, en el poder), Pedro Zerolo, y su novio, convertidos en la imagen de orgullo del gobierno socialista.
Zerolo, férreo defensor de los derechos del grupo gay, afirmó que "España se convirtió hoy en un referente en la lucha por la igualdad y acabó con una intolerable discriminación de siglos".
"Nunca antes una reforma legal tan pequeña supuso un paso social tan grande", subrayó.
En cambio, bajo el sol ardiente y el calor insoportable del mediodía, el Foro Español de la Familia se congregó en pleno centro de Madrid para defender la más valiosa institución de la España tradicional y católica, la familia, a la que consideran gravemente agredida.
Allí el escenario no era de celebración ni de fiesta, sino un ámbito en el que se repitieron las consignas con rabia y fuerza.
La mayoría de los carteles llevaban la leyenda "Matrimonio es igual a hombre y mujer", sobre banderas de España y del Vaticano, mientras se escuchaban cánticos en los que se pedía la salida de Zapatero.
Asimismo, los asistentes -en su mayoría personas mayores, aunque también había algunos adolescentes y niños- gritaban: "somos mayoría, queremos referéndum" y "Papá, mamá, muchas gracias".
A la imagen de los detractores se sumó la declaración de hoy del obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, quien destacó la "actitud muy clara y definida por parte del Partido Popular (PP) diciendo que cuando lleguen al gobierno estas leyes durarán 24 horas".
La opinión del obispo Gea Escolano, del ala más dura de la Iglesia española, es bien conocida, después de que hiciera pública una carta abierta dirigida al ministro de Defensa español, José Bono, en la que comparaba la homosexualidad con crímenes como el robo o el asesinato.
El Foro Español de la Familia presentó ayer cerca de un millón de firmas contra la aprobación de la reforma del Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo y reclamó que la legislación establezca que la institución en cuestión está compuesta "legalmente sólo por la unión entre un hombre y una mujer".




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