Washington (Reuters, AFP, ANSA) - La férrea dictadura de Saddam Hussein en Irak tiene indicios de resquebrajamiento en el mando militar iraquí, según el Pentágono estadounidense. El general jefe de la fuerza aérea, Richard Myers, indicó que los servicios de inteligencia recibieron «señales sobre malestar» de los líderes iraquíes, ante la perspectiva de una guerra con fuerzas lideradas por Estados Unidos, aunque sin ofrecer evidencia alguna.
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Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, indicó: «Hay algunas señales sobre malestar en algunos miembros del liderazgo iraquí. Pero sólo insinuaciones. No hemos visto nada sobre purgas (por parte Saddam Hussein)». Rehusando ofrecer detalles o decir cómo Washington había obtenido esas señales sobre presunto malestar, el general dijo que Estados Unidos sólo había visto pequeños movimientos de tropas en Irak, pero nada inusual «y nada que muestre que la jerarquía militar no está respondiendo a las órdenes».
«Sabemos que el régimen ha tomado medidas para asegurar la lealtad, llenando algunas de sus mayores unidades militares con gente que consideran leal», dijo Myers. El primer ministro británico, Tony Blair, presionado dentro de su país y en la comunidad internacional para demorar cualquier ataque contra Irak, dijo esta semana que la presión sobre Bagdad ya estaba teniendo un efecto en el gobierno de Hussein. «Ellos están nerviosos. Se están debilitando», dijo a la Cámara de los Comunes.
Como muestra de la resistencia interna británica a una guerra, un contingente de unos cincuenta oponentes a la guerra en Irak decididos a convertirse en «escudos humanos» en ese país saldrá el sábado de Londres a bordo de dos «double-deckers» -típicos autobuses londinenses de dos pisos-. Algunos de ellos manifestaron el martes ante la sede del gobierno británico en Downing Street para presentar una lista de lugares iraquíes en los que piensan tomar posiciones, en la que figuran hospitales y centros de suministro de agua potable. El movimiento está comandado por Ken O'Keefe, un ex alcalde estadounidense que luchó en la Guerra del Golfo en 1991, organizador de la «misión escudo humano en Irak».
En toda Europa, el mundo árabe y América latina prevalece una opinión mayoritaria contra el ataque, pero en los mismos Estados Unidos una encuesta de «The Washington Post» reveló que 70 por ciento reclama más tiempo de trabajo para los inspectores de la ONU y 57 por ciento sigue considerando la opción bélica como la solución, un porcentaje mucho menor que el de meses anteriores.
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