Asume Evo Morales el domingo
¿Nueva oportunidad para Bolivia, que en décadas no ha tenido un presidente votado por una mayoría tan amplia, o populismo peligroso, capaz de abortar la perspectiva de crecimiento que le da al país la explotación del gas? La respuesta se irá conociendo a partir de este domingo. Ese día asumirá Evo Morales, quien por ahora sólo suma indicios contradictorios sobre los contenidos que le dará a su gestión.
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«El Estado tiene que ser el actor central para planificar el desarrollo del pueblo boliviano», recalcó ayer Morales.
Asimismo aseguró la reposición del Ministerio de Justicia y la creación de un inédito Ministerio del Agua.
«Sí, vamos a crear un Ministerio del Agua, que se dedique específicamente a ese servicio básico. El agua no puede ser de negocio privado, desde el momento que es negocio privado se violan los derechos humanos, el recurso agua debe ser un servicio público», remarcó.
El poderoso consorcio europeo Suez gerencia los servicios de agua y alcantarillado en las ciudades de La Paz y El Alto, segunda y cuarta más pobladas del país desde 1997. En abril de 2000, una poblada liderada por Morales echó de la ciudad de Cochabamba (tercera más importante del país) a una operadora angloespañola.
Fiel a su estilo, Evo también realizó denuncias: «En algunos ministerios no quieren entregar documentación, sobre todo de inteligencia y seguridad. Hemos visto cómo el Estado no tiene soberanía. Un Estado entregado a ciertos poderes externos», dijo.
Algo más moderado, habló de «perdón» y diálogo « sincero» con el gobierno de los Estados Unidos, un día después de que el embajador de Washington, David Greenlee, expresara similar gesto. Morales afirmó que también decidió «volcar la página para situarnos en otros tiempos».
El predecesor de Greenlee, Manuel Rocha, había llegado a calificar a Morales como «narcotraficante», y otras fuentes estadounidenses lo consideraron «terrorista».
• Invitación
El líder boliviano invitó verbalmente a George W. Bush a los actos de su investidura el domingo en La Paz. «Queda invitado, ningún problema», dijo. «Que venga también la Condoleezza» (Rice, secretaria de Estado), comentó en tono amable. Morales confirmó que sostendrá una reunión el fin de semana con el enviado de Bush, Thomas Shannon, subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos Latinoamericanos.
Consultado sobre la política que instrumentará en su relación con Washington, insistió que «vamos a apostar por cero de cocaína», pero «no cero coca ni cero cocalero».
Estados Unidos desplegó en Bolivia, desde la década de los 80, una política de erradicación total del cultivo de coca en el Chapare, otrora emporio de la droga en el centro de Bolivia y fuente del poder político de Morales. Esa política no dio los resultados esperados, aunque EE.UU. sigue impulsando la política de «coca cero».
El líder indígena, que llega al Palacio Quemado con 65% de popularidad después de ganar las elecciones hace un mes con casi 54% de los sufragios, comunicó también su decisión de borrar, por su contenido discriminatorio, el Ministerio de Asuntos Campesinos y lo convirtió en Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario.
Morales jurará a la presidencia de Bolivia a media tarde del domingo en presencia de 12 jefes de Estado de América latina, incluido Néstor Kirchner. De acuerdo con la cancillería de La Paz, más de 1.000 periodistas extranjeros y 500 locales cubrirán la ceremonia.
El líder indígena también será investido un día antes de poderes telúricos y espirituales en una ceremonia tradicional en las ruinas de la milenaria cultura andina Tiwanaku, a 72 kilómetros de La Paz.



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