Atentado suicida en subte de Moscú dejó al menos 38 muertos y más de 60 heridos
-
Trump aseguró que podría cerrar un acuerdo con Irán "la próxima semana" pese a tensiones
-
Malasia prohibió las redes sociales para menores de 16 años y endurece el control sobre las plataformas
En la Plaza Lubianka tiene su sede el servicio de inteligencia ruso FSB, sucesor del KGB soviético, que en ese edificio interrogaba y eliminaba a los disidentes y personas caídas en desgracia durante las purgas de la era soviética.
El segundo atentado fue cometido en la estación Park Kultury a las 08H36 (04H36 GMT), también en el centro de la capital.
"En Park Kultury, según los datos preliminares, se trataba de una mujer kamikaze. Según los fragmentos del cuerpo, que están siendo examinados, el explosivo estaba colocado al nivel de la cintura. La situación es la misma en Lubianka", afirmó un portavoz del comité de investigación de la fiscalía de Moscú, Vladimir Markin.
El director del FSB, Alexandre Bortnikov, consideró que las autoras de los atentados eran oriundas del Cáucaso Norte, región de Rusia mayoritariamente musulmana, escenario de una violenta insurgencia en los últimos años.
"Según la versión preliminar, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas vinculados a la región del Cáucaso Norte. Privilegiamos esta versión", declaró Bortnikov, citado por las agencias de noticias rusas.
Una fuente en el seno de los servicios de seguridad indicó a la agencia Interfax que la identidad de las dos kamikazes y de las otras dos mujeres que las acompañaron hasta el metro antes de las explosiones, habían sido establecidas gracias a los vídeos de vigilancia.
Esas dos mujeres, así como un tercer posible cómplice --un hombre-- son buscados por la policía, según la misma fuente.
La condena internacional no se hizo esperar.
"El pueblo estadounidense se une al pueblo de Rusia en el rechazo al extremismo violento y a los atentados terroristas", afirmó el presidente estadounidense Barack Obama, quien luego llamó a Medvedev para ofrecerle su colaboración.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó "enérgicamente" los atentados y expresó su confianza en que las autoridades rusas llevarán ante la justicia "a los perpetradores de estos odiosos ataques terroristas".
"La Unión Europea apoya firmemente a Rusia para combatir al terrorismo bajo todas sus formas", indicó la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton.
En un telegrama a Medvedev, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó "toda la solidaridad y afecto" de "la sociedad española, que ha venido sufriendo durante años los estragos causado por la barbarie terrorista".
También el primer ministro británico Gordon Brown envió a Medvedev un mensaje de condolencia.


