Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlada por los demócratas, aprobó anoche un proyecto de ley que vincula el financiamiento de la guerra en Irak a un calendario de retiro de las tropas, a pesar de la perspectiva de un veto presidencial a esa iniciativa.
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«Es la primera vez que el presidente deberá rendir cuentas sobre Irak, y no quiere asumir esta realidad», afirmó la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi. La mayoría demócrata se manifestaba optimista sobre la aprobación de la medida.
El texto del Congreso, que deberá ser adoptado hoy en el Senado antes de ser enviado al presidente George W. Bush, desbloquea 124.200 millones de dólares, es decir más de lo que reclama el gobierno para financiar las operaciones militares en Irak y Afganistán.
Pero esta generosidad, destinada sobre todo a ex combatientes que protestan por sus malos tratamientos médicos a su regreso, va acompañada de una condición que el gobierno de Bush considera inaceptable: la exigencia de que las tropas estadounidenses comiencen a salir de Irak en octubre próximo, con un objetivo no vinculante de concluir la retirada para el 31 de marzo. «Irak es un país soberano. Estamos ahí por su pedido. El punto fundamental es que si las autoridades iraquíes nos pidieran que nos fuéramos del país, porque están cansados de nuestra presencia, porque la presencia de Estados Unidos es considerada contraproducente, entonces, deberíamos irnos», salió al cruce Bush antes de que se iniciara el debate.
Varios diputados demócratas dijeron que votarán a favor de la norma negociada con el Senado pese a que la cláusula que pide iniciar la retirada militar el 1 de octubre es no vinculante y a que ellos querían una retirada más temprana y de cumplimiento obligatorio.
Ataques
Mientras se espera un veto presidencial que parece inevitable, previsto para la semana próxima, cada bando intenta sacar la máxima ventaja política de la controversia, intercambiando ataques cada vez más acentuados.
Pero a mediano plazo, a pesar de los votos en el Congreso y las disputas políticas, nadie duda que el sector demócrata terminará por desbloquear los fondos que reclama el Pentágono, según modalidades que sin embargo siguen siendo muy vagas.
Entre la soluciones previstas, la oposición puede desbloquear los fondos con cuentagotas, para mantener a Irak en el centro de la actualidad política, o imponer el respeto de ciertos objetivos, forzando al gobierno a justificar los «progresos» que alega haber conseguido.
En ese contexto, un comité de la Cámara baja aprobó ayer, por 21 votos a 10, emitir una citación formal a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para que declare sobre los argumentos del gobierno para ir a la guerra en Irak. Tras conocer el resultado de la votación, el Departamento de Estado señaló que podría disputar la decisión del comité, con el argumento de que la Constitución protege al presidente y a sus asesores de tener que declarar ante el Congreso.
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