Roma (ANSA) - El premier italiano, Silvio Berlusconi, asumirá mañana la presidencia de la Unión Europea (UE), en medio de algunos cuestionamientos, con el ambicioso proyecto de concluir las negociaciones para la firma de la nueva Constitución del grupo durante su mandato.
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Si bien sus proyectos son ambiciosos, sus relaciones con los socios europeos no se presentan fáciles, por la posición filoestadounidense asumida durante la reciente guerra en Irak que lo contrapuso, sobre todo, a Francia y a Alemania.
Por otra parte, el deseo manifestado por Berlusconi de incluir en el futuro a Turquía, Rusia e Israel en la Unión Europea, que a partir de junio de 2004 contará con 25 miembros con el ingreso de 10 nuevos países, no cuenta con el respaldo de los demás países de la UE. En vísperas de la asunción del mandato en la UE, la prensa europea no escatimó sus críticas a Berlusconi, a quien reprocha no haber resuelto el conflicto entre sus conspicuos intereses privados y los del país.