El premier italiano, Silvio Berlusconi, tras el triunfo de su partido Pueblo de la Libertad (Pdl) y sus aliados en cuatro regiones de los comicios, declaró que "este resultado electoral es el mejor reconocimiento a la actividad del gobierno" y abre las puertas a "reformas necesarias". "Otra vez el amor venció sobre la envidia y el odio", sentenció.
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Este resultado abre las "perspectivas de estabilidad del sistema político y da la posibilidad de realizar en esta segunda parte de la legislatura las reformas necesarias para la modernización y desarrollo de nuestro país", dijo en una nota el jefe del gobierno.
El Pdl conquistó dos regiones claves, entre ellas Piamonte y Lacio, y logró el control de 6 regiones sobre un total de 13 en disputa en las elecciones del domingo y lunes.
"La Alianza del Pdl, con la Liga Norte (de Umberto Bossi, partido principal protagonista de las elecciones que llegó hasta casi el 13% a nivel nacional, luego del 5,8% de las regionales del 2005) se confirma una robusta fuerza de cambio en las regiones más importantes, garantía de renovación y de modernización del país", agregó Berlusconi.
"Agradezco de corazón a todos los electores, prosiguió, que nos sostuvieron con su confianza y con su voto, a pesar de la terrible campaña de calumnias y difamaciones. Otra vez el amor venció sobre la envidia y el odio".
Por su parte, el jefe del Estado, Giorgio Napolitano, pidió que la actividad de los presidentes y consejos regionales elegidos contribuya a desarrollar las reformas y a acercar a los electores a las instituciones, dijo un comunicado de la presidencia de la república.
"El augurio es que de los gobernadores y de los consejos representativos de todas las Regiones venga un sustancial impulso y contribución al desarrollo del proceso reformador, sobre bases autonomistas y sólidas, para vigilar la unidad nacional y los equilibrios constitucionales", dijo Napolitano.