Bielorrusia vuelve a amenazar con cortar el suministro de gas y de petróleo si Gazprom no paga la deuda
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Alexandr Lukashenko.
"El trasiego se realiza según el plan y en pleno volumen, y también los pagos se efectúan en plena medida", aseguró el portavoz de Transneft, Ígor Diomin, a la agencia Interfax.
Gazprom reanudó ayer los suministros de gas a Bielorrusia, que había reducido en un 60 por ciento por una disputa de deudas, que Moscú y Minsk abonaron mutuamente, aunque ambas denuncian que el débito no fue abonado en su totalidad.
El Gobierno de Minsk pagó 187 millones de dólares por las entregas anteriores de gas ruso, cuando Gazprom le reclamaba 190 millones.
A su vez, el consorcio ruso abonó 228 millones de dólares por el tránsito de su gas a Europa por el país vecino, mientras que Bielorrusia exigía el pago de 260 millones.
El lunes pasado, tras fracasar las negociaciones con las autoridades bielorrusas, que proponía la cancelación mutua de las deudas, Gazprom comenzó a reducir de manera escalonada los suministros a Bielorrusia hasta apenas el 40 por ciento de los volúmenes diarios.
En medio de la disputa, que afectó parcialmente los suministros de carburante a Lituania, Bielorrusia advirtió de que cerraría totalmente el paso del gas por su territorio, amenaza que hoy Lukashenko amplió a las exportaciones rusas de crudo.
Por Bielorrusia pasa cerca del 20 por ciento del gas que Rusia exporta a Europa, donde debido a la crisis y por estar en verano la mayoría de los países han reducido considerablemente el consumo.
Anualmente, Rusia bombea a través de Bielorrusia en torno a 70 millones de toneladas de crudo con destino a Europa, y suministra otros 6 millones de toneladas para el consumo interno del país vecino.
En enero de 2007 debido al desacuerdo sobre los aranceles a la exportación de crudo, Bielorrusia suspendió durante varios días el tránsito de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba con destino a Polonia, Alemania y Ucrania.
La crisis energética entre Moscú y Minsk ocurre mientras Rusia, Bielorrusia y Kazajistán preparan la puesta en marcha de una unión aduanera en la cual Lukashenko reclama suprimir los aranceles de exportación mutua de hidrocarburos, a lo que se opone el Kremlin.




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