Londres (ANSA) - El antiguo castillo de Windsor, residencia oficial de la reina Isabel II en las afueras de Londres, fue blindado enteramente con una barrera de metal de 20 millones de dólares por temor a un ataque terrorista contra la monarca.
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El periódico «The Sun» informó ayer que el castillo de Windsor, que data del siglo XVI y posee una de las colecciones de arte más importantes del mundo, debió ser «literalmente blindado» con barreras y rejas de máxima seguridad, luego de que Scotland Yard descubriera un plan terrorista para atacar a Isabel II con un coche bomba.
Las vallas de seguridad, ubicadas en las 10 entradas de la propiedad real en el Estado de Berkshire (oeste de Londres), serán controladas ahora por un complejo dispositivo electrónico a distancia. Además, fueron diseñadas para detectar posibles vehículos que transporten explosivos o bombas de alto alcance, que puedan poner en peligro la seguridad de cualquier miembro de la familia real británica. También fueron construidas cuatro trincheras y varias garitas de policía que vigilarán al castillo las 24 horas.
La noticia se conoce pocos días después de que un manifestante del grupo Padres por la Justicia, vestido de Batman, lograra escalar a un balcón del palacio de Buckingham, en el centro de Londres, lo que provocó una alerta de seguridad policial en las residencias reales.
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