Rio de Janeiro (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El rechazo a la prohibición de la venta de armas a particulares se impuso en el referendo llevado a cabo ayer en Brasil. Al cierre de esta edición, los resultados oficiales parciales indicaban al cierre de esta edición que el No ganaba con 64,82% de los votos, contra 35,3% que apoyaba la prohibición, escrutado 71% de los votos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva votó por el Sí y procuró defender la iniciativa sometida a referendo. «Pienso que una persona común con un arma en la mano no da seguridad. Por eso voté Sí. Pero la voluntad del pueblo es soberana», dijo tras votar en San Bernardo del Campo, región industrial de San Pablo.
Unos 122 millones de ciudadanosfueron llamados a responder en una urna electrónica la pregunta: «¿El comercio de armas de fuego y municiones debe ser prohibido en Brasil?». En el segundo referendo de la historia brasileña, la abstención fue de 20%, según fuentes oficiales.
• Resultados
El gobierno y diversas organizaciones civiles y religiosas que llamaron a votar por Sí habían aducido que esa medida permitiría reducir la estadística de muertos a balazos: más de 36.000 por año, una cifra superior a la de fallecimientos por cáncer o accidentes de tránsito.
Los resultados de ayer demostraron un giro radical de la opinión pública. Hace apenas tres meses, una encuesta de Datafolha había afirmado que el Sí tenía la preferencia de 8 de cada 10 brasileños; otro sondeo del mismo instituto, divulgado el sábado, daba cuenta de una victoria del No por 57% a 43%.
Los partidarios del No -congresistas opositores, organizaciones vecinales y asociaciones de víctimas, fabricantes y vendedores de armas y entidades ruralistas-hicieron hincapié en la imposibilidad del Estado de brindar protección a los ciudadanos, en la presunta facilidad que encontrarán los delincuentes para hacerse de armas de contrabando y en el derecho a la legítima defensa.
El referendo fue la última de una serie de iniciativas tomadas por el gobierno de Lula y en particular por su ministro de Justicia, Márcio Thomaz Bastos, para frenar los asesinatos cometidos con armas de fuego, que, según un estudio de la UNESCO, totalizaron 550.000 entre 1979 y 2004.
Según ese estudio, realizado en 57 países, Brasil tiene una tasa de muertos por armas de fuego de 21,72 por cada 100.000 habitantes, sólo superada por Venezuela.
Al votar en San Pablo, el ministro Bastos había dicho que cualquiera sea el resultado del referendo, el gobierno seguirá controlando con rigor la venta y la tenencia de armas.
Dejá tu comentario