1 de agosto 2005 - 00:00

Brasil: sospechas, cerca del gobierno

Brasilia (EFE, AFP, diarios locales) - Un nuevo testimonio confirmó ayer la aparente vinculación del hasta hace poco ministro más poderoso del gobierno de Brasil, José Dirceu, con el escándalo de las coimas en el Congreso. Justamente, la declaración que formulará éste mañana ante la Comisión de Etica de la Cámara de Diputados será uno de los momentos más esperados y potencialmente explosivos de una semana que promete revelaciones sobre ése y otros presuntos hechos de corrupción.

Dirceu, ex jefe de gabinete y uno de los fundadores y principales dirigentes del Partido de los Trabajadores junto con Luiz Inácio Lula da Silva, se viene preparando desde hace días para su comparecencia. La tranquilidad con que preparaba su defensa fue interrumpida el fin de semana con la divulgación de un documento que menciona a un amigo y estrecho colaborador suyo como posible beneficiario de la red de pago de sobornos bajo investigación.

El ex ministro es acusado por el diputado Roberto Jefferson, que destapó todo el escándalo tras ver su nombre mencionado en un caso de corrupción, de comandar tal red y de ser precisamente «el jefe del mayor aparato de corrupción que se ha visto en la historia».

De acuerdo con Jefferson, presidente del Partido Laborista Brasileño (PTB) y ex aliado de Lula, el ex jefe de gabinete no sólo conocía sino que comandaba una red para pagar sobornos a parlamentarios a cambio de su apoyo al gobierno.

Según las denuncias, durante los dos primeros años de gestión del líder socialista, el PT pagó «remesas» por unos 12.500 dólares a casi cien legisladores de partidos aliados. Pese a que Jefferson no presentó pruebas, la divulgación de un documento comprometedor convirtió el interrogatorio de Dirceu en motivo de preocupación para el gobierno, que hasta ahora ha atribuido el escándalo a problemas entre legisladores.

Ello debido a que el fax divulgado se convirtió en el principal indicio hasta ahora descubierto de que puede existir un vínculo entre la red de corrupción y un importante miembro del gabinete.

El citado documento mencionaa
Roberto Marques, un viejo-amigo y colaborador de Dirceu, como una de las personas autorizadas a retirar dinero de una de las empresas acusadas de financiar la red de pago de sobornos.

El documento, un fax dirigido a una agencia del Banco Rural y fechado el 15 de junio de 2004, autoriza a Marques a retirar 50.000 reales (unos 21.000 dólares) de una cuenta bancaria de una de las empresas de propiedad del publicista
Marcos Valério.

Este último, vinculado con varios dirigentes del partido oficialista y que ha sido beneficiado con millonarios contratos de publicidad con empresas estatales, es acusado de haber gestionado el pago de los sobornos a través de sus empresas de publicidad.

• Confirmación

Pese a que Dirceu calificó el fax como un «montaje» para perjudicarlo y a que dirigentes del PT han puesto en duda su veracidad, una empleada de Valério confirmó ayer su autenticidad.

Simone Vasconcelos
, directora financiera de una de las empresas del publicista, afirmó en declaraciones a la edición on line del diario «Folha de Sao Paulo» que fue ella quien autorizó a Marques a retirar el dinero de la cuenta bancaria de Valério, aunque la transacción finalmente fue hecha por otra persona.

Entretanto, una nueva y decisiva pieza del enorme rompecabezas del escándalo apareció el fin de semana en la prensa, con la divulgación de las declaraciones de
Joao Claudio Genu a la Policía Federal.

Presentado desde el principio por la prensa como protagonista central del caso, Genu es jefe de despacho del diputado
José Janene, líder del grupo parlamentario del Partido Progresista (PP), uno de los dos partidos de derecha que, según Jefferson, se beneficiaron de los pagos mensuales del PT. El otro fue el Partido Liberal (PL). Genu reconoció ante la Policía Federal que en varias ocasiones retiró importantes sumas de dinero de una cuenta en el Banco Rural de Brasilia del publicista Valério. Según Genu, el efectivo era transportado en valijas a la tesorería del PP y puesto a disposición de Janene, de Pedro Henry, ex jefe del grupo parlamentario del PP, y de Pedro Correa, presidente del partido. Estos tres hombres habían sido identificados por Jefferson como los distribuidores del dinero entre los diputados del PP.

Una comisión investigadora parlamentaria (CPI) ya había establecido, gracias al levantamiento del secreto bancario de Valério, que Genu había retirado de las cuentas del publicista 1,15 millón de reales (480.000 dólares al cambio actual) entre setiembre de 2003 y enero de 2004.
Raquel Branquinho, fiscal de la República, estimó que las declaraciones de Genu «dan materialidad a las denuncias que investigamos».

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