4 de octubre 2002 - 00:00

Brasil vota el domingo: única duda es si Lula gana en primera vuelta

Más de 115 millones de brasileños decidirán el domingo si consagran presidente a un socialista, por primera vez en la historia del país. Según las encuestas, el líder histórico del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio "Lula" da Silva, llega a los cruciales comicios con una muy amplia ventaja sobre sus competidores y rozando la mayoría necesaria para triunfar en primera vuelta. De imponerse, Lula deberá conquistar la confianza de los inversores, que -pese a su imagen más moderada y a sus promesas- temen un posible incumplimiento de los compromisos de la deuda externa. Que logre ese cometido y mantenga la estabilidad de la economía brasileña serán hechos clave para la Argentina.

Brasil vota el domingo: única duda es si Lula gana en primera vuelta








































Rio de Janeiro (EFE, Reuters, DPA, AFP) - El líder de la izquierda brasileña, Luiz Inácio Lula Da Silva, llega a las elecciones del domingo como amplio favorito y, en un esfuerzo de última hora, movilizó a cientos de miles de militantes de su Partido de los Trabajadores para convencer a los indecisos --todavía 10% de los electores-y asegurarse el triunfo en primera vuelta.

Ese era el principal objetivo con el que los cuatro principales candidatos encararon el crucial debate televisivo que sostenían al cierre de esta edición: Lula para asegurar su victoria, la primera de un socialista en toda la historia del Brasil; los otros, para acceder al codiciado segundo lugar y forzar un ballottage.


Los más de 115 millones de brasileños no sólo elegirán al nuevo presidente y al vice, sino también a toda la Cámara de Diputados y a dos tercios del Senado, además de los 27 gobernadores y todos los diputados estaduales.
Según se estima, el Congreso que surgirá estará fuertemente dividido y el mandatario deberá actuar como un hábil negociador para garantizar la gobernabilidad.

• Ofertas por TV

La televisión ha sido un vehículo fundamental en las campañas de los aspirantes a la presidencia y fue el último escenario para la presentación de ofertas con la intención de conquistar a la pequeña parcela de votantes que aún no sabe por quién votar el domingo.

Lula, favorito para ganar las elecciones, llegó anoche a los estudios de la red Globo -el canal de televisión más influyente del país-arropado por la intención de voto superior a 45% que le atribuyen todas las encuestas. Frente al favorito, se plantaron el oficialista José Serra (alrededor de 20%), el candidato del Partido Socialista, Anthony Garotinho (en empate técnico con Serra), y el abanderado del Frente Laborista, Ciro Gomes, que en el tramo final de la campaña cayó a 11% de las preferencias. Para evitar un ballottage, Lula deberá obtener un voto más que la suma de sus contendientes.

Este, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) por cuarta vez consecutiva, nunca llegó tan cómodo al debate final. En 1989, faltando tres días para las elecciones, aparecía en segundo lugar, con 15% de las preferencias, por detrás de Fernando Collor de Mello, quien finalmente lo derrotó en segunda vuelta y que ahora se prepara -con buenas posibilidades-para ganar la gobernación del estado de Alagoas, cargo que ocupó antes de asumir su tortuosa presidencia.

Lula cerró su campaña en la televisión pidiendo el voto de los indecisos con el fin de vencer en la primera vuelta. «Hemos dedicado los espacios electorales a presentar proyectos, pero hoy lo dedicaremos a pedir su voto», dijo el candidato del PT mientras miraba fijamente a las cámaras. Unos 700.000 militantes del PT fueron convocados a dedicar los dos días que faltan para la elección a conquistar esos votos cruciales.

• Empleos

Por su parte, Serra reiteró su oferta de crear 8 millones de empleos y Garotinho insistió en una promesa dirigida directamente al bolsillo de los electores: «Si desde el próximo 1 de enero quiere un salario mínimo de 280 reales, ya sabe a quien votar».

El piso salarial en Brasil es hoy de 200 reales (55 dólares) y la promesa de aumentarlo desde el mismo día de la toma de posesión ha sido una de las banderas de la campaña de Garotinho.

Gomes, del Frente Liberal, afirmó que ha sido el candidato más atacado en esta campaña, pero destacó que «nadie» lo criticó por su «moral», su «decencia» ni su «honradez», sino por su carácter.

Los mercados brasileños han asumido con cierta resignación la probable victoria de Lula, y esperan que forme rápidamente un equipo económico a la altura de los desafíos que vive el país.

Impacto absorbido

La preocupación por el eventual triunfo del izquierdista, que alcanzó fuertes niveles la semana pasada en los mercados locales, amainó en los últimos días, porque, según algunos analistas, el impacto ya fue absorbido en gran medida. Pese a que el ex tornero mecánico moderó su discurso, los mercados no le dan el crédito suficiente y consideran que tendrá que anunciar cuanto antes las piezas clave de su equipo económico para evitar nuevos descalabros en la Bolsa de San Pablo y escaladas en la cotización del dólar. En tanto, la que será la mayor votación electrónica del mundo también estará entre las más vigiladas. Es que el temido poder del narcotráfico en Rio de Janeiro obligó a las autoridades a pedir el despliegue de tropas militares para garantizar el normal desarrollo de las elecciones. Los votantes acudirán a 406.000 urnas computarizadas, tanto en metrópolis como San Pablo como en pequeñas poblaciones en la calurosa selva amazónica.

El director de tecnología del Tribunal Supremo Electoral (TSE), espera que al menos 70% de los votos estarán contados cuatro horas después del cierre de las urnas y 90% al terminar la noche del domingo.

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