El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, está "afectado" por las denuncias de atrocidades cometidas por los soldados que ocupan Irak, y espera que respeten los derechos de los civiles, dijo la Casa Blanca este viernes.
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"El presidente hace los mayores esfuerzos por que las fuerzas militares cumplan las reglas establecidas y respeten los derechos humanos de los civiles en Irak", dijo el viernes el portavoz Tony Snow.
El funcionario confirmó que hay tres investigaciones en curso sobre presuntos actos ilegales de las fuerzas estadounidenses en Irak en tres lugares diferentes: en la ciudad de Haditha (oeste), en la de Ishaqi (norte) y cerca de Hamandiya (oeste de Bagdad).
El portavoz subrayó que los soldados estadounidenses tienen derecho a la "presunción de inocencia" y recordó que Bush "apoya a los soldados que han combatido con coraje y disciplina ejemplares en Irak durante un largo período.