Bush llamó a republicanos y demócratas a "trabajar juntos" en nuevo Parlamento

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Washington (ANSA) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó ayer a republicanos y demócratas a "trabajar juntos" en el nuevo parlamento en terrenos que van desde la educación al combate contra la corrupción, aunque evitó hacer alguna referencia a sus políticas para Irak, duramente criticadas por la oposición.

"A principios de esta semana, los miembros recientemente elegidos a la Cámara de Diputados y al Senado juramentaron y pasaron a formar parte del 110 Congreso, los felicito a todos y espero trabajar con ellos durante los próximos dos años", dijo Bush, cuyo partido republicano sufrió una sonora derrota en las elecciones del 7 de noviembre, cuando perdieron la mayoría en ambas cámaras.

Ahora, en los últimos años de su segundo mandato, Bush deberá enfrentarse con un Congreso en manos de la oposición, por lo que se descuentan fuertes batallas entre el ejecutivo y el parlamento para que se aprueben las iniciativas de la Casa Blanca.

En su discurso radial sabatino, Bush propuso ayer tender puentes hacia los demócratas.

"Confío en que podamos encontrar un terreno común en nuestros esfuerzos por servir a nuestros conciudadanos y hacer que nuestro país siga adelante", dijo el presidente.

Bush propuso "encontrar acuerdos" sobre asuntos como el gasto público y el manejo de presupuestos sectoriales por parte del Congreso, donde muchas veces se aprueban a último momento modificaciones que resultan en financiamientos para proyectos locales impulsados por los legisladores para mantener la popularidad en sus distritos.

Ese sería "un buen comienzo -dijo Bush-, pero considero que podemos hacer más".

Esta semana, recordó, "propuse mis propias reformas al proceso de los fondos designados que lo harían más transparente, terminarían con la práctica de ocultar los fondos designados en el llamado lenguaje de informes que nunca se incluye en la legislación".

"Con este nuevo Congreso y Nuevo Año -añadió-, los demócratas y republicanos tendrán muchas oportunidades para servir al pueblo de Estados Unidos".

El mensaje no contuvo ninguna referencia a la situación en el Irak ocupado, donde el número de soldados estadounidenses muertos ya superó la barrera de los 3.000.

La estrategia de la Casa Blanca para Irak es uno de los temas excluyentes de la agenda política norteamericana, y se espera que la polémica recrudezca la semana entrante, cuando Bush anunciará nuevas medidas.

Según se prevé, el presidente dispondrá el envío de más tropas -entre 20.000 y 30.000 hombres-, una idea que fue ásperamente criticada el viernes en una carta que la nueva presidente de la Cámara de Diputados, Nancy Pelosi, y el líder de la bancada demócrata mayoritaria en el Senado, Harry Reid, enviaron a Bush.

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