Bush pide u$s 74.700 millones para guerra
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El presidente George W. Bush eligió la Secretaría de Defensa como ámbito para pedirle al Congreso que le otorgue "de manera urgente" u$s 74.700 millones para financiar la guerra en Irak.
«La necesidad es urgente», dijo Bush. Un alto funcionario del Pentágono había dicho el lunes que el dinero para financiar la operación en Irak podría terminarse en mayo si el Congreso no actuaba antes.
Funcionarios de la Casa Blanca también dejaron abierta la posibilidad de pedir más dinero al Congreso, y miembros de la oposición demócrata advirtieron que el pedido inicial enmascara un costo final muy superior. Sin embargo, un colaborador cercano del presidente dijo que los «miles y miles de millones de dólares» que se espera ingresen por exportaciones de petróleo de Irak y los activos congelados de ese país compensarán los futuros costos de reconstrucción.
El líder de la mayoría republicana del Senado, Bill Frist, aseguró que el Legislativo podría incrementar el gasto elevando lo destinado a seguridad interna, o proporcionando ayuda a la industria aérea estadounidense, muy golpeada por una fuerte reducción del número de pasajeros, debida en gran parte a los temores que provoca la guerra. Pero el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, el (también) republicano Tom De-Lay, tejano como el presidente, se manifestó partidario de no «engordar» la cuenta.
Bush criticó también a Irak por disfrazar a sus soldados de civiles, reflejando la preocupación de los estadounidenses por la seguridad de sus tropas, así como la de iraquíes inocentes. «Peleamos contra un enemigo que no conoce las reglas de la ley (sic)», dijo. A medida que las fuerzas de la coalición se aproximan a la capital iraquí, que se espera sea escenario de una importante batalla entre la división Medina de las tropas de elite Guardia Republicana, los aliados están encontrando más resistencia que la esperada. De hecho, el jefe del Estado Mayor de los EE.UU., el general Richard Myers, admitió ayer que «la pelea más dura está por venir».
En un discurso ante altos funcionarios de su gobierno luego de imponerse de las últimas novedades del frente de batalla, Bush dijo que las fuerzas de la coalición estaban levantando las minas que bloqueaban la entrada a los puertos, con el fin de poder desembarcar provisiones humanitarias en Irak. Sin embargo, el plazo de 36 horas fijado por él mismo el domingo para el inicio de la entrega de «cantidades masivas» de ayuda parece haber pasado.
«Esta nación y nuestra coalición estamos comprometidos a asegurarnos que los ciudadanos iraquíes, que han sufrido bajo una brutal tiranía, tengan los alimentos y las medicinas necesarias lo antes posible», afirmó Bush.
El presidente agregó que las tropas estadounidenses y británicas estaban avanzando y se acercaban a Bagdad. «Nuestra coalición está en constante avance», dijo. «No podemos saber cuánto durará esta guerra, pero sí sabemos su resultado: nosotros prevaleceremos.»

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