Washington (El Mundo, AFP, Reuters) - El escenario de una eventual guerra en el Golfo Pérsico se completó ayer con informes que dan cuenta de que sectores de la Casa Blanca propician un ataque contra una central nuclear en Irán. En tanto, en el caso de Irak, la estrategia sería desmembrar la cadena de mandos de Saddam Hussein tomando la capital Bagdad como primer paso.
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«The New York Times» informó ayer que la estrategia es dominar Irak «de adentro hacia afuera». Se trata de garantizar «la toma de Bagdad y de uno o dos centros de comando clave y depósitos de armamentos, primero, con la esperanza de aislar a los gobernantes, causando el colapso rápido del gobierno», se explica en la información de este diario.
En tanto, algunos miembros de la administración de George W. Bush son partidarios de un ataque «preventivo» contra la central nuclear iraní de Bushehr, según el otro gran diario de EE.UU., «The Washington Post». Según el medio, EE.UU. por ahora se está limitando a mantener alta la presión sobre Rusia, que colabora con la construcción y proporcionó la tecnología para Bushehr, un reactor a agua liviana de 1.000 kilovatios que se levanta sobre la costa sudoeste de Irán. Este país e Irak son dos de los miembros del denominado «eje del mal» sindicado por Bush en ocasión del discurso sobre el estado de la Unión en el invierno pasado.
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