Washington (AFP, Reuters) - El presidente George W. Bush buscó anoche ocupar el centro de la campaña electoral y enfatizar su rol de estadista, con un enérgico discurso sobre el Estado de la Unión frente al Congreso de su país. En una alocución seguida por 60 millones de televidentes en EE.UU., alertó que aunque es «tentador y tranquilizador» considerar que el peligro de un ataque terrorista ya pasó, esa esperanza sería «falsa».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bush también dedicó párrafos a la economía de su país, y pidió al Congreso que apoye la incipiente reactivación tras un período prolongado de estancamiento. El mandatario indicó que «la economía estadounidense en crecimiento es también una economía en transformación. La tecnología transforma cada empleo y los trabajadores necesitan nuevas habilidades frente al aumento de las ganancias y la productividad. Debemos reaccionar ayudando a más estadounidenses a adquirir esas habilidades», afirmó, aludiendo a programas de capacitación para desempleados.
Bush aprovechaba al cierre de esta edición la tribuna del discurso institucionalmente más importante del año en EE.UU. para recuperar el centro de la escena un día después de que la oposición demócrata iniciara el proceso de primarias, que tuvo un nivel de participación inusualmente alto en la primera cita en Iowa (ver aparte).
Consciente de que los estadounidenses reclaman también por temas sociales, y cuando las últimas encuestas, previas al discurso, marcaron paridad con el todavía no designado contrincante demócrata, Bush reclamó al Congreso que limite el aumento de los costos de la salud, votando las leyes que ya propuso.
El eje del discurso del presidente estuvo, como en los últimos dos años, en la lucha contra el terrorismo: «La tarea de construir un Irak nuevo es dura, y es correcta. Y Estados Unidos siempre ha estado dispuesto a hacer lo que sea necesario por aquello que es correcto», afirmó.
• Escepticismo
«No hemos llegado hasta aquí -a través de la tragedia, y la adversidad, y la guerra-sólo para desfallecer y dejar nuestra tarea inconclusa. Los estadounidenses están poniéndose a la altura de los desafíos de la historia», afirmó.
Los sondeos también marcaron recientemente un creciente escepticismo sobre su programa económico y acerca de la guerra en Irak, donde los muertos estadounidenses ya son más de 500, y sobre ello hicieron hincapié los postulantes demócratas.
«Veintiocho meses transcurrieron desde el 11 de setiembre de 2001, más de dos años sin un ataque sobre suelo estadounidense, y es tentador creer que hemos dejado atrás el peligro. Esta esperanza es comprensible, tranquilizadora y falsa», enfatizó. Bush citó como ejemplo a Afganistán, cuyos habitantes «edifican un país libre, altivo y en lucha contra el terrorismo», y mencionó avances logrados en el desarme de Irán y Corea del Norte, países que, junto a Irak, incluyó en su «eje del mal» durante el discurso del estado de la Unión de 2002.
El discurso fue televisado en directo con traducción simultánea en español, árabe y bahasa indonesio. Ello no es ajeno a que la comunidad hispanohablante en EE.UU. está compuesta por 39 millones de personas, en tanto que los musulmanes son 6 millones, muchos de los cuales hablan árabe. Además, varias radios financiadas por el gobierno estadounidense transmitieron el discurso en directo en mandarín, español, árabe, farsi, y los idiomas nativos de Afganistán y Pakistán.
Dejá tu comentario