Causa confusión guerra de sondeos
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Por su parte, Charlie Cook, un prestigioso analista independiente, señaló que estas elecciones «todavía no se han acabado, pero las cosas pintan muy mal para los republicanos y parecen estar empeorando».
Aun así, los demócratas piden no dar las elecciones por ganadas. El propio Obama instó el pasado día 16 a no dejarse llevar por la complacencia.
Para aquellos que ya empiezan a verse en la Casa Blanca «tengo dos palabras: New Hampshire», dijo en referencia al estado en el que, durante las primarias, las encuestas le daban una clara ventaja sobre su rival Hillary Clinton y donde se impuso la senadora.
«Hemos estado ya antes en situaciones en las que éramos los favoritos, la prensa empezó a dejarse llevar y acabamos recibiendo un tortazo», declaró el candidato.
Una sorprendente encuestaconjunta de AP y la firma GfK publicada ayer recuerda que puede haber sorpresas al vaticinar, en contra de la mayoría de sondeos, un empate entre los dos aspirantes.
El sondeo da a Obama 44% del respaldo popular y a McCain 43% e insiste en que la carrera se ha estrechado, tras el tercer y último debate entre los dos candidatos la semana pasada.
A pesar de esas cifras, los últimos datos publicados sobre participación electoral en los 29 estados que permiten votar por adelantado indican que la situación favorece a Obama.
Las cifras revelan que son más los demócratas que los republicanos que han empezado a votar en varios de los estados en los que la contienda está más reñida de cara al 4 de noviembre.
Entre ellos figuran Ohio, Carolina del Norte, Nevada y Nuevo México, según los datos preliminares divulgados por los estados. «Esto no puede ser una buena noticia para John McCain», comentó Paul Gronke, director del Centro de Información sobre Votación de la Universidad Reed (Oregon), al diario «USA Today».
David Axelrod, estratega jefe de Obama, asegura que es una campaña difícil para los republicanos, luego de ocho años de la impopular presidencia de George W. Bush.
«Están en el lado equivocado de la historia», dijo en declaraciones que publicó ayer «The Wall Street Journal». «Es una elección en la que todo gira en torno al cambio, él (McCain) simplemente no lo representa».
Sarah Simmons, directora de estrategia de la campaña de McCain, señaló al mismo rotativo que «el ambiente es desafiante». Aun así, cree que Obama necesita una ventaja mayor para asegurar su victoria y sostiene que la mayoría de votantes todavía tiene una percepción favorable del candidato republicano.
«Esa es para nosotros una señal clara de que esta carrera dista de haberse acabado», destacó.
McCain insistió en esa idea en New Hampshire. «Mi rival parece muy seguro de sí mismo últimamente», afirmó, a lo que añadió: «Obama está preparando otro de esos grandes espectáculos en un estadio, pero actuar como si esta elección hubiese terminado, no los dejará a ustedes sin la oportunidad de tener la última palabra en estas elecciones».




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