6 de enero 2004 - 00:00

Colas y quejas por controles en EE.UU.

Colas y quejas por controles en EE.UU.
Nueva York y Brasilia (ANSA, ASN) - Estados Unidos estrenó ayer en 115 aeropuertos y 14 puertos marítimos norteamericanos el nuevo y polémico sistema de seguridad, que incluye fotografiar y extraer las huellas digitales a los visitantes extranjeros. La medida, que exceptúa a los ciudadanos canadienses, japoneses, australianos y de la Unión Europea, causó largas colas y demoras en varios aeropuertos y despertó protestas y rechazos en distintos países, entre ellos Brasil, que desde la semana pasada impuso igual trato a los estadounidenses. Incluso, ayer, un diputado del oficialista PT propuso que los países que integran el Mercosur apliquen la misma medida a los visitantes norteamericanos.

Entre los primeros visitantes y turistas que tuvieron que someterse a la toma de fotos y huellas dactilares para constituir una gran base de datos, hubo pasajeros de Brasil, Chile y la Argentina en los aeropuertos Hartsfield-Jackson (Atlanta) y Kennedy (Nueva York).

«Es muy molesto para nosotros», dijo Carlos Pimenta, un brasileño de 36 años que llegó al aeropuerto internacional Dulles, en Washington. «No creo que sea correcto hacer esto», agregó.


El secretario del Departamento de Seguridad Interior, Tom Ridge, dijo que la medida es una de las que garantizarán «que las fronteras sean seguras en una era de amenazas terroristas. Estarán abiertas a los viajeros pero cerradas a los terroristas».

En el aeropuerto internacional de Atlanta, Ridge se reunió con los primeros pasajeros extranjeros brasileños y chilenos sometidos al nuevo sistema.

Fronteras abiertas

Luego, el funcionario declaró al programa «Today», de la red televisiva NBC: «Queremos mantener abiertas nuestras fronteras... somos un país que da la bienvenida... y queremos dar seguridad a nuestro país».

«Si usted es un extranjero no inmigrante, queremos identificarlo a través de las huellas dactilares y una fotografía», explicó.

El programa abarca la totalidad de los aeropuertos y puertos estadounidenses que reciben vuelos y embarques internacionales, donde los agentes migratorios y aduaneros pueden verificar instantáneamente los antecedentes penales de un inmigrante o un visitante.

Llamado US-Visit o Indicador Tecnológico del Estatus del Visitante e Inmigrante a Estados Unidos, el programa controlará cada año unos 24 millones de extranjeros, y se reconfeccionará en los casos de visitantes que retornen.

Las autoridades migratorias y aduaneras tomarán y controlarán instantáneamente las huellas dactilares no entintadas y las agregarán a una base de datos digital nacional sobre antecedentes penales, donde ya hay una lista de presuntos terroristas y sospechosos.

La puesta en marcha del sistema ocurre en momentos en que EE.UU. se encuentra en alerta máxima por amenazas de ataques terroristas. Siete vuelos a Estados Unidos (tres desde Francia, dos desde Gran Bretaña y dos desde México) fueron suspendidos entre el 24 de diciembre y el 2 de enero por temor a que fueran secuestrados y utilizados para realizar atentados.

La decisión estadounidense había provocado la reacción de Brasil, donde la Justicia dictó un fallo la semana pasada que obliga a la policía a tomar las huellas dactilares y a fotografiar a los estadounidenses que arriban al aeropuerto de San Pablo.

Mañana, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, decidirá si su gobierno apela o no el fallo judicial, luego de que la embajada estadounidense llevara una preocupación formal.


«El tema adquirió una dimensión tal que la decisión será tomada por el propio presidente Lula el miércoles, con el asesoramiento de todas las reparticiones involucradas», dijo Marina Oliveira, portavoz del Ministerio de Justicia.

Mientras tanto, la Policía Federal continuó tomando fotografías y huellas dactilares de los ciudadanos norteamericanos que entraban al país, en cumplimiento de una sentencia emitida el martes pasado por el juez federal
Julier Sebastiao da Silva, del estado de Mato Grosso.

De los 580 mil norteamericanos que, en promedio, visitan Brasil todos los años, 130 mil viajan a Rio, en especial para el carnaval, que este año tendrá lugar a fines de febrero, dijo el alcalde de Rio de Janeiro, César Maia, quien agregó que su municipio apelará la sentencia.

Pero el diputado Doutor Rosinha, dirigente de los sectores más radicalizados o de izquierda del oficialista Partido de los Trabajadores, salió a respaldar el fallo y propuso que los nuevos controles sean aplicados por todos los países del Mercado Común del Sur (Mercosur), es decir la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
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