Fieles en Ankara, Turquía, celebran el comienzo del mes de ayuno mulsulmán.
El Ramadán, mes de ayuno diurno musulmán, de reencuentro familiar y recogimiento, aunque también festivo y no exento de excesos culinarios, ha empezado hoy en la mayoría de los países árabes de Oriente Medio.
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El comienzo del mes sagrado musulmán se anunció después de que los sabios de la religión islámica pudieran ver la primera franja de la luna creciente, que anuncia el comienzo de un nuevo mes lunar.
Y es que el método tradicional, practicado por los fieles musulmanes para decidir el inicio del Ramadán, es escrutar el cielo con la vista, sin ayuda de ningún instrumento, en busca del cuarto creciente o "hilal", como se llama en árabe.
Si uno divisa el "hilal" por la noche, el día siguiente se considera el primero del Ramadán, un mes en el que los creyentes se abstienen de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol.
Este año, por primera vez, las autoridades de Arabia Saudí, cuna del islam, decidieron usar telescopios para determinar la fecha exacta de la fase creciente de la Luna.
Mientras la mayoría de los países árabes vieron la luna creciente el jueves para decidir el comienzo del Ramadán, Libia anunció ya hace días que este mes empezaba el viernes.
En Irak, donde el Ramadán tiene dos fechas para su comienzo, una para los suníes y otra para los chiíes -igual que en el Líbano o en Siria-, las autoridades religiosas suníes pidieron a sus fieles buscar la luna creciente el jueves, mientras que sus homólogos chiíes instaron a esta comunidad a escrutarla el viernes.
En Egipto, la mayoría de los supermercados y pastelerías han montado carpas adicionales para presentar los productos especiales de este mes caracterizado por el riguroso ayuno.
En este mes se multiplican las carpas árabes, que se convierten en cafés, donde los fieles fuman "shisha" (pipa de agua) y comen dulces antes de empezar un nuevo ayuno.
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