18 de enero 2009 - 12:01

Con un megaconcierto, comenzaron los festejos por la asunción de Obama

Obama junto a Shakira y miembros de la banda U2, entre otras figuras.
Obama junto a Shakira y miembros de la banda U2, entre otras figuras.
Bono, Bruce Springsteen, Shakira y otras estrellas de la música participaron del concierto multitudinario en Washington en honor de Barack Obama, quien será investido mañana como el 44 presidente de EE.UU.

El megaevento musical, que atrajo a personas de todas las razas y edades, fue bautizado con el nombre de "We Are One" (Somos Uno), en línea con el mensaje de unidad de Obama, quien presenció el espectáculo junto a su familia y el vicepresidente Joe Biden.

Tras las presentaciones, el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que su gobierno será un "renacimiento" de su país y pidió no perder la esperanza ante la mayor crisis económica norteamericana desde la Gran Depresión.

"Bienvenidos a esta celebración del renacimiento de Estados Unidos", dijo Obama durante un acto frente al monumento a Abraham Lincoln, en la primera celebración del cronograma que culminará el martes con la transmisión de mando.

Los congregados, cerca de 400.000, según la Policía de Washington, se dieron cita en la explanada frente al monumento de Abraham Lincoln (1861-1865), el 16 presidente del país, y una figura histórica por la que Obama profesa admiración.

"A pesar de las dificultades, yo estoy aquí con la esperanza de que Estados Unidos podrá conseguirlo y que los sueños de nuestros (padres) fundadores seguirán viviendo", señaló Obama.

"En el curso de nuestra historia, sólo un grupo de generaciones ha tenido que enfrentar los desafíos que tenemos ahora. Nuestra nación está en guerra, nuestra economía está en crisis, millones de estadounidenses están perdiendo sus trabajos y sus casas", manifestó el presidente electo.

Los estadounidenses están "inseguros y ansiosos por su futuro", advirtió Obama, quien recordó a otros presidentes que vivieron situaciones de crisis como George Washington, Lincoln y Franklin D. Roosvelt. A todos ellos y al ex reverendo Martin Luther King, Obama los señaló como un signo de esperanza para los tiempos actuales.

"A lo largo del camino habrá falsas salidas y momentos difíciles, y tendremos que ver como sorteamos esto como nación, pero pese a todas las dificultades que tenemos por delante, yo me levanto hoy con la esperanza de que Estados Unidos perdurará y que el sueño de nuestros padres fundadores vivirá a lo largo de nuestro tiempo", afirmó el presidente electo.

Por su parte, el actor Tom Hanks recordó las palabras de Lincoln, quien en medio de una guerra civil que desangró a EE.UU. y en la que los estados del sur defendían su derecho a mantener la esclavitud, proclamó que él no sería ni esclavo ni patrón.

Fue Lincoln también, recordó Hanks, quien abogó a favor de un Gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo.

Los pasajes históricos leídos por Hanks y los también actores Jamie Foxx, Forest Whitaker, Denzel Washington y Jack Black se intercalaron con las distintas interpretaciones musicales.

El encargado de dar el pistoletazo de salida fue Springsteen, quien cantó "The Rising", un tema que nació como un llamamiento a la acción tras los atentados del 11 de septiembre contra EE.UU., y que ha pasado a simbolizar el nacimiento de una nueva era en la política estadounidense.

Por el escenario desfilaron también Jon Bon Jovi, quien aseguró que "se avecina el cambio", y Sheryl Crow y will.i.am, que interpretaron el clásico "One Love".

A ellos se sumaron Mary J. Blige, John Legend, John Taylor, Stevie Wonder, Usher Raymond y la diva del soul Beyonce, que entonó el himno estadounidense.

Uno de los momentos álgidos se produjo con la aparición del cantante de country Garth Brooks, que acompañado por un enorme coro uniformado en rojo y azul, colores junto con el blanco de la bandera estadounidense, ofreció una interpretación de "Shout".

Pero, fue el irlandés Bono el que logró movilizar a la multitud con algunos de sus clásicos como "In the name of love", que caldeó el frío ambiental invernal que heló el agua del estanque reflectante frente al monumento de Lincoln.

Y tras el cantante de U2 llegó la verdadera estrella de la noche, Barack Obama, quien después de presenciar gran parte del concierto tras unos cristales blindados, saltó al escenario para pronunciar un mensaje de unidad y esperanza.  

El evento, que estuvo rodeado de fuertes medidas de seguridad y que provocó el cierre de numerosas calles en el centro de la ciudad, contó también con la presencia de miembros del futuro Gobierno como Eric Holder, candidato a secretario de Justicia, y Timothy Geithner, el aspirante a liderar el Departamento del Tesoro.

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