Condenan a Scotland Yard por asesinato de joven brasileño
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Erinaldo da Silva (centro) y Alex Pereira (derecha), familiares del inmigrante brasileño Jean
Charles Menezes, ayer, al dirigirse a la prensa tras el fallo contra la Policía Metropolitana
de Londres. El joven fue asesinado en un operativo fallido en medio de un clima de conmoción
por ataques terroristas previos.
«Pretendo continuar al frente de la Policía en sus cada vez más exitosos esfuerzos para reducir la criminalidad y prevenir y desmantelar las actividades terroristas en Londres y en otros lugares del Reino Unido», afirmó.
Blair admitió, no obstante, que se habría planteado la posibilidad de dimitir en el caso de que el tribunal hubiera detectado «fallas sistemáticas» dentro del cuerpo. «No voy a replantear mi posición sobre la base de lo sucedido ya que, como señaló el juez, fue algo que ocurrió un día y en circunstancias extraordinarias», recalcó.
El pasado 1 de octubre, la Policía Metropolitana se sentó en el banquillo de los acusados por la muerte de Jean Charles Menezes, resultado, según la acusación, de una operación policial «mal planeada» y que entrañaba riesgos para los ciudadanos.
Menezes, que tenía 27 años, recibió hasta ocho tiros (siete en la cabeza y uno en el hombro) el 22 de julio de 2005 en la estación de subterráneo de Stockwell, en el sur de Londres, por agentes de la Brigada Antiterrorista de Scotland Yard que lo confundieron con uno de los extremistas que habían intentado atentar la víspera contra la red de transporte de la ciudad.
En ese entonces se vivían fuertes momentos de tensión en la capital a raíz de los atentados del 7 de julio, que habían causado la muerte de 52 personas, además de los cuatro terroristas.
Aunque el año pasado la fiscalía británica exoneró a los agentes implicados en el hecho, decidió procesar a la institución en su conjunto por supuestos delitos contra la ley de seguridad e higiene en el trabajo, de 1974, que obliga a las fuerzas del orden a velar por la integridad incluso de quienes no son sus empleados.
La decisión de la fiscalía de procesar a Scotland Yard en virtud de una ley que normalmente se usa para valorar la seguridad en el lugar de trabajo sorprendió tanto a la Policía, que intentó en vano detener el proceso en su contra, como a la familia de la víctima, que esperaba que se acusara de homicidio a los agentes involucrados. Los parientes de Menezes reclamaron entonces una revisión de esa decisión, pero la Justicia británica rechazó esa petición.



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