Confesó uno de los acusados de matar monja en Brasil
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Según los testigos, Stang, una misionera de 73 años nacida en Estados Unidos y hace tres naturalizada brasileña, fue asesinada por dos pistoleros que le dispararon seis veces en una zona rural de Anapu, una remota localidad del estado amazónico de Pará.
La monja defendía desde hacía décadas a los campesinos sin tierra en esa conflictiva región brasileña, así como la explotación sustentada de la Amazonia, y venía recibiendo amenazas de muerte de hacendados, madereros y latifundistas.
Su muerte provocó indignación en todo el país y obligó al Gobierno a mandar a cerca de 2.000 militares a Pará para hacer frente a la violencia generada por la lucha por la tierra en esa remota y aislada región amazónica.
Das Neves Sales fue capturado precisamente en una operación coordinada por la Policía y el Ejército, luego de que una persona dijera a las autoridades haber visto al pistolero caminando en la carretera entre Anapu y Altamira.
La policía informó de que el hombre preso aún no ha dado informaciones exactas sobre los mandantes del crimen y apenas se limitó a decir que había sido un candidato a vicealcalde de Anapu derrotado en las elecciones municipales de octubre pasado.
Los investigadores consideran que el pistolero terminará acusando al hacendado Amair Feijole da Cunha, que se entregó a las autoridades el sábado y ya fue acusado formalmente del delito de coautoría de homicidio calificado.
Da Cunha, que alega inocencia, es señalado como el intermediario que contrató a los dos pistoleros para que mataran a la religiosa por orden de otro hacendado, Vitalmiro Bastos de Moura, conocido como Bida y que se encuentra prófugo.
En el interrogatorio al que fue sometido el domingo, el hacendado incurrió en varias contradicciones al explicar sus vínculos con los demás acusados; las divergencias que tenía con la monja asesinada y hasta sobre el lugar en donde estaba en el momento del homicidio.
Admitió, sin embargo, conocer tanto a Das Neves Sales como al otro pistolero acusado del crimen.
De acuerdo con un estudio de la Comisión Pastoral de la Tierra, un organismo de la Iglesia Católica, en los últimos cuarenta años fueron asesinadas 751 personas en el estado de Pará en conflictos por la propiedad de la tierra, y la gran mayoría de esos casos está impune.
En un pronunciamiento que hizo en su programa quincenal de radio, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que el Gobierno hará todo lo posible para capturar a los responsables por la muerte de la monja y evitar que el asesinato quede impune.



