Un soldado estadounidense abrió fuego en una de las principales bases militares de Estados Unidos en Bagdad, en un hecho que dejó cinco muertos, dijo el Ejército.
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"La persona que disparó es un soldado estadounidense y está bajo custodia", dijo el teniente de los Marines Tom Garnett, portavoz militar de Estados Unidos en Irak.
El tiroteo se produjo en el Camp Liberty, una base localizada cerca del aeropuerto de Bagdad.
Un funcionario de defensa en Washington dijo que los muertos eran personal estadounidense, pero no pudo confirmar que todos fueran militares.
"Este es ciertamente un evento inesperado y trágico", dijo el portavoz del Pentágono Bryan Whitman.
Más temprano este mes, dos soldados estadounidenses murieron cuando un hombre que usaba un uniforme del Ejército iraquí comenzó a disparar en un campamento de entrenamiento de las fuerzas locales en el norte del país.
Los niveles de violencia cayeron en Irak, pero continúa una serie de importantes ataques con bombas que genera interrogantes sobre la seguridad, a menos de dos meses del plazo en el que las fuerzas estadounidenses van a retirar sus soldados de las bases urbanas.
En abril, 13 soldados estadounidenses murieron en combate, entre ellos cinco que fallecieron en un ataque en la norteña ciudad de Mosul.