5 de marzo 2004 - 00:00

Cordobés conmueve a México por escándalo de corrupción

Andrés López Obrador y René Bejarano
Andrés López Obrador y René Bejarano
México DF - El periodista llega a este país y la casualidad lo sorprende con el mayor escándalo de corrupción desde que en el año 2000 Vicente Fox asumiera la presidencia de México tras setenta años de corrupción y fraude del partido único, el PRI.

Para un argentino un caso de corrupción no puede alarmar, salvo por algunos detalles. Por ejemplo un alto funcionario del gobierno de la Ciudad de México -no el gobierno federal del país-es filmado recibiendo 45.000 dólares, pero con la peculiaridad de que el tape tiene tomas desde cuatro cámaras en distintos ángulos. Algo lejano a aquellas modestas filmaciones de coimeros con que se inició esta forma de descubrir el cohecho por iniciativa de Luis Moreno Ocampo, hoy fiscal en La Haya. El despliegue de la filmación de un coimero en esta dimensión sólo se puede comparar en la Argentina con la vez en que «Canal 13», para «Telenoche Investiga» de María Laura Santillán, filmó a chicos sobornados para que declararan contra el sacerdote Julio Grassi.

Allí sí había figuras en sombras, juegos de luces y otras variantes que tiene este video de la coima que conmueve a México.

Otra anormalidad que sorprende es que el sobornador sea un cordobés radicado en México desde 1980, aunque nacionalizado mexicano (lo cual no nos alivia mucho la imagen)
. Tampoco es común la cantidad de elementos que involucró este cordobés, Carlos Ahumada: el diario «El Independiente» de México, dos clubes de fútbol de su propiedad y varios políticos de alto relieve. De tal manera que el escándalo podría alterar la elección presidencial para dentro de un año y medio.

El principal afectado, aunque nadie le adjudica directamente resla recepción de la coima, es el político que hoy gobierna el Distrito Federal de México, que con los alrededores suma 35 millones de habitantes (casi como toda la Argentina, aunque recordemos que México tiene hoy 103 millones de habitantes). Los mexicanos lo llaman familiarmente «AMLO», la sigla de Andrés Manuel López Obrador. Se considera espectacular la obra pública y social que está haciendo en esta inmensa ciudad some-tida a un denso smog y que se hunde un metro cada veintitrés años. Demos un detalle: todo habitante de la Ciudad de México, rico o pobre, con sólo cumplir setenta años, tenga o no jubilación, cobra 50 dólapor mes. Aparte de encarar planes asistenciales de vivienda y de atención hospitalaria con un organismo que puede atender a 25 millones de mexicanos (pensar que nosotros no podemos dominar el PAMI con 4 millones). Por todo esto se afirma que López Obrador tiene ya 80% de intención de voto para presidente en 2006 y suceder a Vicente Fox. El muestreo es creíble, el periodista lo palpa en todos los estratos sociales, en consecuencia no se trata de una encuesta tipo Enrique Zuleta Puceiro o Artemio López, por encargo y sin credibilidad como allá, en nuestra lejanaArgentina.

La Ciudad de México tiene 16 subintendentes, de los cuales 12 son de «AMLO». Aunque no lo involucren, ante el escándalo salió a decir que lo pretenden destruir «grupos y mafias» y le atribuyó la campaña a Carlos Salinas de Gortari, ex presidente por el PRI, a quien nunca había citado por su nombre, llamándolo «el innombrable» y compartiendo la oposición con el actual presidente Fox.

López Obrador está afectado porque el receptor de la coima filmada y televisada, René Bejarano, fue en el pasado su secretario privado, fue su jefe de campaña para llegar a jefe de gobierno de la Ciudad de México y actualmente es el jefe de la legislatura, o sea una especie de Jorge Telerman mexicano. Al trascender el video, Bejarano pidió licencia a la legislatura y renunció a su afiliación al PDR, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), un izquierdismo para nada puro ni técnico, algo así como la transversalidad de Néstor Kirchner pero sin ninguna reivindicación del pasado.

La fama de «AMLO» es tanta en su breve gestión municipal que le permitió haber desarrollado su carrera en el departamento de Tabasco antes de gobernar el enorme Distrito Federal, donde nunca vivió.

• Problema

«El ('AMLO') sabía lo que yo hice pues está implícito, pues yo era su operador», dijo Bejarano para enterrar a su jefe, aunque señaló que el dinero era para la campaña política del año pasado (el video originalmente fue filmado el 21 de abril de 2003, o sea hace 10 meses) y para -según Bejarano- financiar la difusión política de otra figura del PRD, la señora Rosario Robles que, lógicamente, negó haber recibido ese dinero.

El problema para López Obrador es que ahora está en jaque su mano derecha (Bejarano), pero los escándalos anteriores ya lo acosaban.
Había sido difundido anteriormente un video que mostraba a su secretario de Hacienda en el gobierno de la ciudad, Gustavo Ponce, jugando en un casino de Las Vegas y entregando propinas de 1.000 dólares a los crupiers. Al difundirse el video el funcionario huyó y hoy es buscado por Interpol en 22 países.

El 23 de enero y el 13 de febrero el sobornador Ahumada había denunciado a la Procuraduría General de México que funcionarios de «AMLO» le exigían coimas para pagarle obra pública realizada o para concederle otras. Se calcula que Ahumada entregó entre 600.000 y 800.000 mil dólares. Pero el 31 de enero el dueño del grupo Quart fue excluido de una obra pública por 3 millones de dólares, lo que habría llevado al cordobés nacionalizado mexicano a difundir el video para provocar el escándalo. Y lo logró.

Ahumada nunca fue considerado un santo desde que arribó a México en 1980 y se comenta que abandonó la Argentina por razones políticas
. Ya en 1984 tuvo un accidente de tránsito donde mató a una persona y lo arregló directamente con la Policía.

Luego ingresó al país su hermano Roberto, también cordobés, que inicia el negocio de cría y engorde de pollos y pavos. En 1994,
Roberto Ahumada, o sea el hermano del sobornador, permanece detenido catorce días por razones fiscales, pero Carlos niega tener vínculos con él.

En 1989, Carlos le había amartillado una pistola en la cabeza por una disputa al dueño de la empresa Amecámeca. En 2001, Carlos Ahumada, su esposa
Cecila Gurza González y un primo estuvieron implicados en otro escándalo por 4 millones de dólares. Para ese entonces ya había comprado dos equipos de fútbol: el club León y el Santos Laguna de primera división. Además era el principal propietario del diario «El Independiente» de México.

Carlos Ahumada habría hecho difundir el video desde el exterior. Se menciona que podría estar en la Argentina
, principalmente en Córdoba, y formuló las declaraciones sobre las extorsiones a las que lo sometía el gobierno de López Obrador. La duda es si lo extorsionaban para que siguiera ganando plata con obra pública, en cuyo caso sería un Victorio Gualtieri a la mexicana. Pero otros dicen que él extorsionaba para obtener ganancias en las licitaciones del gobierno.

Lo cierto es que se ha desatado una ola de imputaciones en México, cuya democracia aún no está consolidada. Federico Döring, diputado del PAN (el partido gobernante), fue el que difundió el video y dijo que se lo trajo un particular por sus posturas contra la corrupción. El presidente Fox no dio nombres, pero indudablemente se ve beneficiado por la debacle de sus adversarios y habló en términos generales sobre la necesidad de prestigiar a la clase política.

El ex gobernador de Sonora
Manlio Beltrones salió a defender al PRI, que es el partido que cumple en estos días 75 años y gobernó durante 70. Que los nuevos partidos políticos que han surgido con la democracia en México caigan en corrupción lo beneficia. No olvidemos que el PRI, aun en el llano y acusado, es el principal partido político organizado en México. Es el que más gobernadores de estados -equivalente a provincias- tiene (diecisiete). Reúne 40% de los votos y es la primera minoría en diputados y senadores. Por eso desde el PRI hoy gozan con el escándalo de los videos.

Tengamos en cuenta que en febrero apareció en televisión otro video donde el senador y presidente del Partido Verde (ecologista) de México,
Jorge Emilio González (por su juventud lo llaman «niño verde»), apareció negociando con empresarios canadienses deseosos de invertir en México. La última frase de ese video es: «Que ganamos nosotros».

• Diferencia

Otro hecho singular de crítica desde el PRI es que la esposa del presidente Fox, Marta Sahagún de Fox, es acusada de querer ser la «Evita mexicana» y ser sucesora de su marido en 2006, porque en México rige el antiguo régimen argentino de mandato presidencial por seis años sin reelección. Marta de Fox es acusada de tener una fundación, «Vamos México», donde los opositores acusan que se desvían recursos públicos para fines políticos.

No es menos irónica la situación de la diputada
Dolores Padierna, que es la legisladora más activa en denuncias de corrupción y exigencia de rendición de cuentas a los funcionarios. Siempre comparando con la Argentina vendría a ser la Lilita Carrió mexicana, con una gran diferencia: es la esposa de René Bejarano, o sea de quien debe ser el coimero mejor filmado en la historia (con cuatro cámaras) en el momento de recibir dólares. Dolores Padierna declaró que necesita tiempo para clarificar sus ideas.

Este periodista en realidad vino a México para probar la nueva forma de viaje en nueve horas desde Buenos Aires en forma directa por Mexicana de Aviación, cuatro veces en la semana. El viaje fue estupendo, pero al encontrarse con tantos escándalos de corrupción, con tantos funcionarios hipócritas que predican lo que no hacen ni sienten, en realidad uno piensa en cambiar de destino (Acapulco es una tentación) porque vivir hoy el clima de la Ciudad de México es casi como no haber salido de Buenos Aires. Pensemos sólo que el sobornador Ahumada es dueño del diario «El Independiente», sustantivo que se atribuye como propio gran parte de la prensa argentina.

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