1 de octubre 2007 - 00:00

Correa podría clausurar el Congreso

La elección deconvencionalesconstituyentestranscurrió sinproblemasayer enEcuador,despejandolos temoresde los observadores(abajo). ElpresidenteRafael Correa,marcado conrouge por unasimpatizante(arriba),buscaráavanzar ahoracon suproyectosocializante.
La elección de convencionales constituyentes transcurrió sin problemas ayer en Ecuador, despejando los temores de los observadores (abajo). El presidente Rafael Correa, marcado con rouge por una simpatizante (arriba), buscará avanzar ahora con su proyecto socializante.
Quito (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente izquierdista Rafael Correa obtuvo ayer una amplia victoria en la elección de los 130 miembros de la Asamblea que redactará una nueva Constitución ecuatoriana y, previsiblemente, disolverá el Congreso dominado por la oposición.

Más de 9,3 millones de ecuatorianos fueron convocados a las urnas para elegir, entre 3.224 candidatos, los 130 integrantes de la Asamblea Constituyente: 24 por circunscripción nacional, 100 por las provincias y 6 por el voto en el exterior, en una jornada que concluyó con « normalidad», según los observadores.

Una encuesta de la firma Market señaló que la oficialista Alianza País obtendría hasta 68 escaños de los 130 en disputa, seguido del Partido Sociedad Patriótica, del ex presidente Lucio Gutiérrez ( enero 2003-abril 2005), con 17 asambleístas.

Con 12 escaños, según esa encuesta, se ubicaría el Partido Renovador Institucional de Acción Nacional (PRIAN), que lidera el magnate bananero Alvaro Noboa, derrotado por Correa en las elecciones presidenciales del año pasado.

Con 9 asambleístas figura el conservador Partido Social Cristiano y con 8 el izquierdista Movimiento Popular Democrático, afín a Correa, consolidando aun más la mayoría progubernamental.

Tras la divulgación de los primeros resultados, el presidente, un aliado estrecho de Hugo Chávez, se adjudicó «un triunfo incuestionable».

«Esta ha sido una elección limpia, democrática, eficiente, transparente. Las proyecciones son claras: la victoria de la ciudadanía es incuestionable», señalóCorrea en una conferencia de prensa en el Palacio ( presidencial) de Carondelet.

Asimismo aseguró que la Asamblea no tendrá «poderes totalitarios».

  • Popularidad

    Ese es, justamente, el temor de la oposición, que ve avanzar un liderazgo socializante, clientelista y de cuño chavista que se plasmará en el nuevo texto constitucional.

    Correa, que en su breve gestión ha logrado una elevada popularidad gracias a un amplio reparto de subsidios, necesita al menos 66 escaños para aprobar sus reformas sin el apoyo de ninguna otra fuerza, incluida la extensión del rol del Estado en la economía y la disolución del Parlamento unicameral, en el que Correa no tiene representación puesto que no había presentado candidatos durante las elecciones generales de 2006 como repudio a los políticos tradicionales.

    El cierre del Congreso que, según aseguró el propio gobierno, decidirá la Asamblea Constituyente a poco de instalarse, atemoriza a la oposición, que ya denuncia un atentado a la democracia.

    La agenda de Correa incluye reducir el poder de los partidos tradicionales, consolidar la autoridad presidencialismo y expandir la intervención del Estado en sectores económicos clave, todo en el marco de la instauración del « socialismo del siglo XXI» defendido por el venezolano Chávez, su gran aliado internacional.

    La Asamblea -que tendrá poderes totales para modificar el esqueleto jurídico, institucional y económico de Ecuador- capitalizó el descontento de la población con los partidos tradicionales, a los que se acusa de corrupción.

    Los 130 asambleístas tendrán 180 días con una prórroga de dos meses adicionales para estructurar la nueva Constitución, lo que mantiene alertas a los inversores por la preferencia de Correa por políticas que corroen la política fiscal o golpear las perspectivas para la inversión privada.
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