18 de febrero 2003 - 00:00

Crece escándalo político

Brasilia (ANSA) - El gobierno brasileño calificó como «un atentado contra la democracia» al escándalo por escuchas telefónicas ilegales y espionaje político que salpica a uno de sus aliados más recientes y polémicos, el caudillo conservador Antonio Carlos Magalhaes.

Las escuchas ilegales afectaron también a una ex amante del senador Magalhaes, de 75 años, conocido como «O Rei da Bahía» por su fuerte influencia política en el estado nordestino de Bahía, el cuarto en importancia electoral de Brasil.

•Reclamo

«Lo que sucedió en Bahía es intolerable, gravísimo, un atentado contra la democracia. Esto tiene que ser investigado y sus responsables deben ser castigados», dijo el jefe de la Casa Civil, José Dirceu, hombre fuerte del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva.

De todos modos, Dirceu señaló que no es necesario que el Congreso forme una comisión para investigar al senador Magalhaes, como exigen la oposición y algunos dirigentes del propio Partido de los Trabajadores (PT), oficialista.

«No creo que sea necesario instalar una comisión parlamentaria investigadora sobre ese tema. Entiendo que es un caso que debe ser investigado por policía federal y castigado por el poder judicial», señaló Dirceu.

Según los analistas locales, el gobierno de Lula no quiere instalar una comisión investigadora para no entorpecer las tareas del Parlamento ni enojar a Magalhaes, influyente senador y flamante aliado del oficialismo.

Magalhaes, más conocido por sus siglas ACM, es acusado de haber ordenado la interferencia de los teléfonos de 232 adversarios políticos y personales en Bahía. Entre los teléfonos intervenidos figura el de la abogada Adriana Barreto, de 30 años, quien señaló a la revista «Veja» que «tuve un romance de algunos años con el senador.

Después de la ruptura, yo, mi actual marido y personas próximas a mi marido pasamos a sufrir todo tipo de persecución e intimidación». Además entre las conversiones grabadas en forma ilegal figuran varias comunicaciones del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2001) con su aliado bahiano, Geddel Vieira Lima, adversario político de Magalhaes.

•Hacia atrás

Hasta las elecciones del 27 de octubre, que fueron ganadas en forma rotunda por Lula Da Silva, el PT era el principal impulsor de las comisiones parlamentarias investigadoras. Ahora, el flamante líder del bloque de diputados del gobierno, Aldo Rebelo, señaló que «una comisión parlamentaria no ayudaría; alguien podría interpretarla como una medida precipitada, de uso político, con el efecto de crear problemas para las votaciones que el Congreso va a enfrentar».

Lula Da Silva y Magalhaes siempre fueron rivales, pero hicieron las paces en la última campaña electoral y en la reciente elección de autoridades del Congreso se apoyaron mutuamente.

En el reparto de cargos, con el apoyo del PT,
Magalhaes, del Partido del Frente Liberal (PFL) se quedó con la estratégica comisión de Constitución y Justicia del Senado.

De acuerdo con los analistas, el gobierno necesita los votos que Magalhaes controla en el Congreso para hacer aprobar sus principales propuestas legislativas, entre ellas las reformas previsional y tributaria.

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